FACME ha pedido el suministro de los recursos necesarios, así como homogeneidad en el proceso de vacunación COVID. La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) que preside Pilar Garrido ha analizado los retrasos sufridos en la vacunación frente a la COVID-19 en España. También ha valorado la disparidad existente en el número de inmunizaciones entre las diferentes CCAA. La Federación representante del conjunto de sociedades científicas ha indicado que “los datos evolutivos de la infección por COVID-19 en las últimas semanas son muy preocupantes”. Las cifras negativas se registran en el número de casos positivos, ingresos, camas ocupadas de UCI y personas fallecidas. “Esta tercera ola de la pandemia puede multiplicar los efectos de la anterior por partir de una incidencia de enfermedad activa muy desfavorable, por el alto número de casos ocultos, por la concatenación de festivos y por la elevada actividad social”, ha alertado.

“El sistema sanitario y sus profesionales están sometidos desde hace casi un año a una sobrecarga importante. Existen serias dificultades para atender a los pacientes con COVID-19 y con el resto de patologías habituales y también para realizar los programas preventivos imprescindibles de cara a mantener el estado de salud de la población mediante el diagnóstico precoz y el tratamiento de numerosas enfermedades”, ha comentado la Federación.

Esfuerzo de la comunidad científica

En su comunicado, también ha destacado “el esfuerzo de la comunidad científica y la importante inversión pública y privada”, que han permitido el desarrollo de vacunas para esta infección en un tiempo récord. Los resultados de los ensayos clínicos de las vacunas para el virus SARS-CoV-2 han mostrado un claro beneficio; la acelerada producción de las mismas por distintas compañías farmacéuticas ha abierto la esperanza de una rápida reducción de casos, la protección de los colectivos más vulnerables y una reducción de la transmisión de la enfermedad.

Programa de vacunación COVID-19

El programa de vacunación poblacional se inició en España el día 28 de diciembre. Según los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, de las casi 750.000 dosis disponibles en España hasta el día 7 de enero se habían administrado menos del 20% (18,7%), una cifra claramente mejorable y difícil de justificar tras meses de espera.

La demora en la vacunación, ya sea en días o semanas, tiene como consecuencia la prolongación de la pandemia con sus efectos sobre la salud, sobre la mortalidad evitable, el sistema sanitario y la economía de nuestro país. A todos los efectos, el programa de vacunación frente al SARS-CoV-2 debe considerarse como una emergencia nacional. Las autoridades políticas y sanitarias, nacionales y autonómicas tienen que estar a la altura del reto que tenemos como nación y facilitar los medios para completar la vacunación de la población de la manera más rápida posible.

El sistema de vacunación poblacional en España es una de las funciones primordiales de la Atención Primaria, dotada de profesionales cualificados y especializados en la administración de cualquier tipo de vacuna, ya sean  infantiles, estacionales o epidémicas. La organización territorial por Zonas Básicas en las que se localizan los Centros de Salud, es la mejor garantía de calidad y eficiencia en la aplicación, por su dotación de personal, espacios, sistemas de almacenamiento y provisión de material.

Peticiones de FACME

Ante esta situación, FACME ha solicitado “que se aseguren los recursos económicos, de personal y organizativos apropiados para proceder a la vacunación de toda la población de la forma más rápida posible, con el único límite de la disponibilidad de vacunas”. También ha pedido que “se asegure la homogeneidad en la aplicación de los criterios de priorización y en la administración de dosis, según los estratos poblacionales de riesgo, en todas las comunidades autónomas”.

“Es necesario proveer de los recursos necesarios a Atención Primaria para hacer una campaña de vacunación eficiente, sin sustraer recursos necesarios para recuperar y mantener la atención habitual y los programas preventivos establecidos, además del previsible aumento de atención a los pacientes Covid en plena escalada de la pandemia. Esto implica el reforzamiento de sus infraestructuras y de personal, ampliando los días y los horarios de vacunación lo máximo posible para optimizar el uso de los espacios disponibles.

Provisión de vacunas

También ha pedido “que se asegure la provisión de vacunas ya aprobadas, evitando la rotura de existencias y garantizando los plazos de inoculación de las segundas dosis, con el objetivo final de completar el programa de vacunación SARS-Cov-2 en el plazo más ágil posible y el uso óptimo de las dosis disponibles”.

FACME ha considerado necesario “revisar los protocolos de actuación nacionales y autonómicos, contando con el conocimiento aportado por las sociedades científicas, para diseñar y aplicar criterios homogéneos en las medidas de diagnóstico, tratamiento y contención de la pandemia”.

Finalmente, ha pedido que se apliquen criterios de eficiencia y transparencia. Debe excluirse cualquier tipo de confrontación política y asegurarse la colaboración y coordinación entre todas las administraciones. “Hay que aprovechar la solidez de nuestro sistema y la gran labor e implicación demostrada por todos los profesionales en lo que es y seguirá siendo el mayor reto colectivo en décadas”, ha indicado la Federación.