La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) reclama protagonismo para las sociedades científicas. La institución que preside Antonio Zapatero ha indicado en un comunicado que “a diferencia de las demás instituciones de representación profesional, las autoridades sanitarias nunca han legislado, reconocido o apoyado la actividad de las sociedades científicas, ni a nivel estatal ni en las comunidades autónomas. Todo ello a pesar del evidente beneficio para el sistema de salud o de la permanente utilización de los recursos de conocimiento generados que no se pueden obtener de otras fuentes”.

Según FACME, la principal consecuencia es que “la financiación de la ingente actividad de las sociedades se ha realizado casi exclusivamente por la aportación de sus socios, los ingresos de cursos y congresos y el patrocinio de las industrias farmacéuticas y tecnológicas”.

“Para evitar interpretaciones erróneas, en los últimos años se han firmado convenios de colaboración entre FACME y las organizaciones patrocinadoras, de carácter público y transparente, que aseguren la calidad y la ética de las colaboraciones, así como la necesaria independencia de las sociedades científicas en el desarrollo de las actividades que les son propias”, indica el comunicado.

Conclusiones de FACME

Estas declaraciones son una reacción al “estupor por las conclusiones del grupo de Sanidad y Salud Pública de la Comisión para la reconstrucción social y económica”. La Federación ha avanzado su respaldo a determinadas medidas adoptadas por la Comisión, siempre que se hagan en colaboración con las sociedades científicas:

  1. Cambios en la gobernanza de las organizaciones y centros sanitarios y profesionalización de la gestión en base a los méritos y capacidad.
  2. Respaldo a las mejoras en las condiciones laborales, la profundización en el desarrollo de la carrera profesional y la formación de los médicos y los especialistas.
  3. Mejora de la Atención Primaria y Comunitaria.
  4. Desarrollo de la Ley 33/2011, General de Salud Pública.
  5. Apuesta por la Investigación, Desarrollo e Innovación.
  6. Digitalización de la asistencia sanitaria.
  7. Coordinación de los servicios sanitarios y sociales.
  8. Rigor en la aplicación de la política farmacéutica para garantizar la sostenibilidad financiera. También se debe revisar el acceso a las herramientas terapéuticas, la eficiencia y la seguridad en el uso de medicamentos y tratamientos.
  9. Potenciación de la industria biosanitaria y farmacéutica en España.
  10. Adecuación de la financiación sanitaria en todos sus aspectos, con incentivos para la formación continuada.