FACME se ofrece como interlocutor “clave” entre la Administración y las sociedades científicas. Para ello, la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas ha presentado “un posicionamiento” con nueve puntos clave para contribuir, de manera significativa, a la rápida incorporación de medidas que mejoren y refuercen el Sistema Nacional de Salud.

La Federación también ha reclamado “la creación de estructuras estables entre la administración y FACME para que las decisiones en el ámbito de la planificación y la gobernanza se basen en criterios científicos-médicos”.

Durante el pasado verano representantes de FACME han conseguido reunirse con Salvador Illa, ministro de Sanidad. También ha habido encuentros con los representantes de los diferentes partidos políticos. Más recientemente, Silvia Calzón, secretaria de Estado de Sanidad, ha recibido a Pilar Garrido, vicepresidenta de FACME, y a Cristina Avendaño, coordinadora de Grupos de trabajo COVID de la Federación.

Pilar Garrido ha mostrado a la secretaria de Estado una voluntad de “mano tendida”. “La participación institucional tiene un ámbito de mejora. Los médicos y las sociedades científicas queremos formar parte de la toma de decisiones. Creemos que el conocimiento científico está en estas SS. CC. y, por tanto, queremos participar de la forma más activa posible con todas las Administraciones”.

Receptivos al mensaje

Según la vicepresidenta de FACME, los interlocutores han estado “receptivos a ese mensaje”. Pilar Garrido es actualmente la primera representante de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas, tras la renuncia de Antonio Zapatero por su nombramiento como viceconsejero de Salud Pública y Plan COVID-19 de la Comunidad de Madrid.

Los Estatutos de FACME establecen el periodo de un mes para la convocatoria de nuevas elecciones, y Pilar Garrido ya ha anunciado por escrito su intención de presentarse a las elecciones, y por ahora es la única candidata.

Asociaciones de pacientes

En el documento de posicionamiento, FACME se define como “una excelente fuente de información y conocimiento científico-técnico”. Se pone a disposición del sistema a través del repositorio de la información generada por las Sociedades Científico-Médicas federadas. Además, ofrece su colaboración para la generación de evidencia y consensos que sustenten los criterios de actuación ante los rebrotes de la COVID-19.

Otro punto destacado del informe de posicionamiento indica que “la opinión de los pacientes ha de ser tenida en cuenta”. Así, FACME ha recordado que las sociedades científico-médicas “colaboran habitualmente con las asociaciones de pacientes”. En este sentido, la Federación también se haofrecido como “interlocutor común para aspectos transversales de colaboración”.

Un aspecto fundamental para FACME se refiere a la “formación médica de calidad”. En este sentido, ha mostrado su apoyo a la formación que imparten las sociedades científico-médicas federadas. La finalidad es promover el conocimiento transversal y aunar las necesidades de distintas especialidades. “Es fundamental también adaptar los programas de formación sanitaria especializada de acuerdo con las necesidades generadas por la pandemia”, ha indicado FACME en su manifiesto.

Evaluación de resultados

Asimismo, FACME ha incidido en su apoyo a todas aquellas iniciativas orientadas a mejorar los sistemas de información, la evaluación de actividades y control de resultados. De esta forma, se potencia una cultura de información de las decisiones que se tomen y de rendición de cuentas. Para ello, la Federación ha creado una estructura de Consejo Asesor formado por representantes de todas las sociedades científico-médicas federadas.