En el marco de la 24ª Jornada de Nefrología y Atención Primaria, organizada por la Unidad de Hipertensión y Prevención de Daño Renal de la Fundació Puigvert, se ha puesto de manifiesto la necesidad de una atención coordinada y multidisciplinar a las gestantes que presentan HTA porque puede estar asociada a una enfermedad renal y ser un factor predictivo de sufrir preeclampsia.

Además, se ha confirmado que las mujeres que hayan sufrido una complicación obstétrica como la preeclampsia tendrán un riesgo alto de desarrollar una enfermedad cardiovascular como HTA, diabetes, obesidad y tromboembolismo, entre otras patologías.

Embarazo, HTA y enfermedad renal

Uno de los casos más comunes de la consulta de Nefrología de la Fundació Puigvert es la de mujeres con poliquistosis renal autosómica dominante (PQRAD), la enfermedad renal hereditaria más frecuente, cuando se plantean el deseo gestacional. Se trata de una enfermedad congénita que se diagnostica a través de antecedentes familiares de primer grado y se descarta mediante una ecografía.

Según ha señalado la Dra. Patricia Fernández-Llama, jefa de la Unidad de Hipertensión Arterial del Servicio de Nefrología de la Fundació Puigvert, “las mujeres con enfermedades renales tienen más riesgo de complicaciones graves tanto para ellas como para el futuro bebé. Es por este motivo que obstetras y nefrólogas del Hospital Sant Pau y la Fundació Puigvert, respectivamente, trabajamos, coordinadamente en una consulta multidisciplinar para abordar estos embarazos de alto riesgo. Si se planifica el embarazo con la enfermedad renal estabilizada, el riesgo de complicaciones se reduce porque nos permite anticiparnos y aplicar estrategias de intervención precoces para minimizar los riesgos.”

Preeclampsia, antesala de una enfermedad cardiovascular

Un estudio retrospectivo del Institut Català de la Salut (ICS) en la ciudad de Barcelona ha registrado un total de 1976 episodios de preeclampsia en 1329 mujeres (algunas tuvieron dos o más episodios) en los últimos veinte años. El análisis y seguimiento de estas pacientes durante este periodo pone de manifiesto que las mujeres que han sufrido uno o más episodios de preeclampsia desarrollan al cabo de los años alguna enfermedad cardiovascular grave como HTA, diabetes, obesidad, eventos cardiovasculares e incluso enfermedad renal, con mucha más frecuencia que las mujeres que nunca presentaron preeclampsia.

La conclusión sigue siendo la misma: una buena comunicación y coordinación entre pacientes, médicos/as de familia, obstetras y nefrólogos/as para la detección, control y seguimiento de las mujeres en edad reproductiva con HTA y deseo gestacional es vital para prevenir la preeclampsia y su morbimortalidad asociada.