Las personas que sufren accidentes cerebrovasculares isquémicos sin factores de riesgo previamente diagnosticados tienen afecciones subyacentes en la mayoría de los casos, según un nuevo estudio presentado en el Congreso de la Academia Europea de Neurología (EAN) 2022. En general, el estudio identificó que el 67,7% de los pacientes con ictus con factores de riesgo mayores no diagnosticados previamente (FRM) tenían un factor de riesgo mayor.

Los investigadores del Centro Vaudois, en Lausana (Suiza), analizaron las historias clínicas de 4.354 pacientes con ictus del registro ASTRAL entre 2003 y 2018, de los cuales 1.125 tenían factores de riesgo mayores no diagnosticados previamente.

El factor de riesgo vascular más comúnmente detectado fue la dislipidemia, un desequilibrio de las grasas en la sangre como el colesterol alto o los niveles elevados de triglicéridos (61,4% de los pacientes). El segundo factor de riesgo más frecuente fue la hipertensión arterial (23,7% de los pacientes), y uno de cada diez (10,2% de los pacientes) tenía fibrilación auricular, una afección que provoca latidos rápidos y a menudo irregulares.

Mediante análisis multivariantes, la investigación halló una asociación positiva entre los pacientes con FRM y una edad más baja, el origen étnico no caucásico, el uso de anticonceptivos en mujeres menores de 55 años y el tabaquismo en pacientes de 55 años o más. La investigación también halló asociaciones negativas con el uso de antiagregantes plaquetarios (anticoagulantes) antes del ictus y un mayor índice de masa corporal (IMC).

El autor principal, doctor André Rêgo, destaca que el estudio aporta datos importantes sobre los principales factores de riesgo del ictus isquémico. "Nuestros hallazgos subrayan la importancia de comprobar y tratar los desequilibrios de la grasa en sangre, como los niveles elevados de colesterol y triglicéridos, así como la presión arterial, e identificar y tratar a quienes padecen fibrilación auricular y diabetes de tipo 2", comenta.

"Antes de nuestro estudio había escasa información clínica sobre la frecuencia, el perfil de los pacientes y los mecanismos del ictus en pacientes con ictus isquémico agudo con factores de riesgo vascular importantes no diagnosticados previamente –prosigue–. Esperamos que este estudio ayude a identificar a posibles pacientes con ictus que requieran técnicas de prevención y vigilancia más intensas en el futuro".