Redacción, Madrid.-Partiendo de la premisa de que las personas en su proceso del morir, tienen derecho a una muerte digna, con el menor disconfort posible, de acuerdo con sus deseos y dentro del contexto de sus valores y tradiciones y siendo conscientes de que la sociedad actual está inmersa en una gran oferta de información, que en ocasiones no sabe distinguir bien su significado, cuatro Sociedades Científicas han celebrado una reunión en Madrid con el fin de abordar estos aspectos y poder informar correctamente sobre su verdadero significado, que tal como han puntualizado, "no es precisamente el de eutanasia".

En la reunión estuvieron presentes, además del Colegio de Médicos de Madrid, las Sociedades Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN), de Médicos Residencias (SEMER), la Madrileña de Geriatría y Gerontología (SMGyG) y la Madrileña de Cuidados Paliativos (AMCP), que han perseguido analizar e informar, desde su terreno, sobre la situación socio-asistencial que viven los ciudadanos e, incluso, el profesional sanitario cuando se habla de una muerte digna.

Así, según el doctor Alberto López-Rocha, presidente de SEMERGEN/Madrid, esta Jornada se convocó con un doble objetivo: "por un lado informar adecuadamente a la población, para lo cual debemos de informar correctamente al profesional (que es el segundo objetivo) para que transmita de manera adecuada su verdadero significado, y pueda aclarar sus posibles dudas".

"En el día a día "prosiguió López-Rocha- de nuestras consultas de Atención Primaria, recibimos muchas peticiones de atención al paciente enfermo irrecuperable y una de las principales peticiones es que no tenga dolores, que esté cómodo y les ayudemos a pasar mejor la enfermedad irreversible".

El contenido de los temas se diseñó a partir de las aportaciones de cada una de estas entidades científicas: Atención Primaria. asistencia geriátrica hospitalaria. situación de los centros geriátricos residenciales. el momento actual de los cuidados paliativos. Además, se expuso, desde un punto de vista jurídico, el tema del testamento vital o acta de instrucciones previas a cargo de la letrada Mª Esperanza Marcos Juárez.

Tras la exposición de cada uno de estos temas, cuya moderación, corrió a cargo de la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, se procedió a la extracción de conclusiones, de las que caben destacar algunas de las más relevantes.

Así, según se acordó, es preciso reflejarse en la historia clínica la existencia de unas instrucciones previas que deja el paciente, pudiendo sólo esa persona cambiar o modificar las instrucciones previas otorgadas, siempre y cuando tenga capacidad psíquica para ello y nadie más.

Los participantes insistieron, por otra parte, en que una muerte digna, requiere una asistencia digna, que comprende una asistencia al final de la vida con medios idóneos y profesionales expertos, que garanticen una asistencia continuada y proporcionada, ni por exceso ni por defecto.

También se vio la necesidad de una mayor y mejor coordinación entre los diferentes niveles asistenciales, con el modelo de curar y cuidar, así como del desarrollo de la asistencia sanitaria y social de la Geriatría para una adecuada atención al final de la vida de las personas mayores.

Se dio importancia al desarrollo del Plan Nacional de Cuidados

Paliativos (Ministerio de Sanidad y Consumo 2001), así como a la elaboración del plan autonómico de cuidados paliativos, actualmente en borrador, aunque, tal como se constató, ya se ha creado un grupo de trabajo de la Consejería con la AMCP.

Por último, se estuvo de acuerdo en que la muerte en el mundo residencial es elevada, pero, en opinión de estos expertos, "no por la mala atención dispensada, sino por tratarse de una población que supera los 84 años de

edad media".