E.P. Madrid.- La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha calificado de "muy preocupante" la situación actual del sistema hospitalario español, entre otros motivos, por las "terribles listas de espera y atascos en Urgencias" que sufren los usuarios, según destacó el portavoz de la institución, Marciano Sánchez-Bayle.

Asimismo, criticó la existencia de un número de camas "extremadamente bajo" (de 3,1 camas por 1.000 habitantes, el nivel más bajo de Europa), y destacó la "estricta necesidad" de reformar las políticas y red hospitalaria, que apenas han evolucionado en los últimos 40 años.

Otros agravantes destacados por la FADSP son la desaparición de los mecanismos de control de los profesionales en el sistema sanitario, que hace que éstos se vean cada vez menos implicados en el funcionamiento de los centros donde trabajan, la relación deficiente entre Atención Primaria y Especializada y el efecto de las nuevas formas de gestión sanitaria.

En opinión del presidente de la federación, Carlos Ponte, estas "alternativas mercantilistas" no han hecho sino empeorar aún más la situación hospitalaria, creando competencia entre los centros, y dificultades en el funcionamiento de los mismos.

En respuesta a esta problemática la FADSP ha elaborado una serie de propuestas que está enviando a administraciones sanitarias, sindicatos, partidos políticos y centros hospitalarios, y que persiguen un sistema hospitalario "más eficaz y más eficiente, pero manteniendo sus señas de identidad de gratuidad, universalidad y provisión pública de sus prestaciones", explicó Ponte en conferencia de prensa celebrada en Madrid.

Para su realización la FADSP destaca la necesidad de una mayor dotación presupuestaria que supere la actual subfinanciación del sistema -el gasto sanitario español, de un 7 por ciento del PIB, es inferior a la medida europea- que también afecta a los hospitales.

Hospital "incluido" y "de excelencia"

Entre las alternativas planteadas, destaca el avance hacia un nuevo modelo de hospital "incluido" en una red y sistema sanitario, con funcionamiento cooperativo y especializado, conexión entre Atención Primaria y Especializada y relaciones longitudinales entre los distintos niveles asistenciales.

Asimismo, abogan por una "estrategia de excelencia" que aune "eficacia, eficiencia y calidad" y permita evitar errores y utilizar todos los recursos del sistema desde una perspectiva coste-efectiva.

Ponte señaló también la necesidad de establecer un nuevo gobierno e instrumentos de participación en los hospitales, así como de reorganizar los servicios, unidades y actividad clínica de los centros para que sus interrelaciones sean horizontales y transversales.

Finalmente, propuso una reconversión del hospital de agudos y un mayor desarrollo de las Ciencias de la Salud, a fin de "humanizar" los centros y "personalizar" la asistencia que se ofrece en ellos. En definitiva, se trata de reconducir la "creciente descompensación entre las necesidades de la población y la oferta de los hospitales" producida en los últimos años, concluyó Ponte.