E.P.- La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) considera que la implantación de la tarjeta sanitaria europea planteará "dificultades" en países como España, donde aún no existe un dispositivo equivalente a nivel nacional, según ha explicado el portavoz de la citada organización, Marciano Sánchez-Bayle.

"Me parece algo muy positivo en la medida de que facilitará la utilización de servicios sanitarios en todos los países europeos, pero presentará dificultades evidentes porque en España, por ejemplo, aún no existe una tarjeta sanitaria unificada para todo el estado", por lo que el proyecto comunitario supondrá añadir una tarjeta más a la ya prevista para el país, señaló. "Lo que sería más deseable es que hubiera una tarjeta única para todos los europeos y todos los ciudadanos españoles, que no tuvieran que tener dos, pero eso me parece más complicado", asertó el citado portavoz.

En opinión de Sánchez-Bayle, "si la situación no está suficientemente agilizada a nivel nacional, pensar que puede funcionar, aunque sería lo óptimo, parece francamente dificíl". El representante de la FADSP hizo estas declaraciones tras conocerse la propuesta de la Comisión Europea de lanzar la tarjeta sanitaria en junio de 2004, en tres fases que evolucionarían desde la equivalencia al actual formulario "E111", que garantiza cobertura sanitaria de urgencia en desplazamientos cortos, hasta la inclusión de un historial clínico de cada usuario en el dispositivo electrónico, como ya informó EL MEDICO INTERACTIVO en su edición anterior.

Problemas adicionales

En relación a las funciones previstas para la tarjeta, Sánchez" Bayle se mostró también algo escéptico al señalar que si bien la labor de la primera fase parece "relativamente fácil", el objetivo final presentará más complicaciones, tildándolo incluso de "bastante difícil" si se tiene en cuenta que el plazo previsto para poner el marcha el proceso no llega al año y medio. Por otra parte, apuntó que los "problemas serios" adicionales que planteará la ampliación de la Unión Europea a los países del Este, ya que la mayoría de éstos no tienen un sistema sanitario público con cobertura universal, sino seguros privados o coberturas parciales de Seguridad Social. "O se establecen unos derechos generales respecto a asistencia sanitaria o va a ser difícil", concluyó.