E.P. Madrid.- La falta de un adecuado descanso nocturno y su consecuente somnolencia aumenta siete veces la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico, lo que sitúa a los trastornos del sueño casi al mismo nivel de peligrosidad que el abuso del alcohol, según ha alertado la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Entre el grupo de trastornos que impiden un descanso correcto, uno de los más comunes y de los que peores efectos tienen en la conducción es la apnea del sueño, que afecta al 2 por ciento de las mujeres y el 4 por ciento de los hombres, es decir, a más de un millón de españoles.

Así, los especialistas creen que uno de los problemas a superar para que exista un mayor grado de concienciación es el bajo nivel de diagnóstico de la enfermedad, ya que en España apenas llegan al 15 por ciento los pacientes que se reconocen como tales y se someten a tratamiento.

En concreto, consideran que como los afectados no se dan cuenta de las apneas habría que reparar en los síntomas (somnolencia o cansancio matutino reiterados, dolor de cabeza al despertar, incapacidad de mantenerse despierto en situaciones de riesgo) como mejor motivación para sopesar la conveniencia de realizar una consulta al especialista.

"El afectado cree haber dormido bien pero en realidad se produce un sueño discontinuo porque el organismo se ve obligado a reaccionar para poner fin a cada apnea, ya que de otro modo la ausencia de oxigenación sería incompatible con la vida", ha explicado el doctor Antonio Jiménez, miembro del grupo de trabajo de trastornos del sueño de la SEPAR.