Redacción, Madrid.-Actualmente, sólo el 30 por ciento de los diabéticos españoles que acuden a la consulta del médico de familia se someten a la prueba de la microalbuminuria, con el fin de conocer su riesgo de desarrollar una lesión renal o de sufrir una complicación vascular. Así lo admiten miembros de diversas Sociedades Científicas de Primaria.

No obstante, en opinión del doctor Javier Mediavilla, coordinador del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN), "pese a que el índice de realización de la prueba en A.P. es bajo, las recomendaciones de las distintas guías van a ser adoptadas por un número cada vez mayor de profesionales, de tal manera que ésta se irá convirtiendo en rutinaria y será incluida en los protocolos de diagnóstico y tratamiento del paciente diabético".

El presidente de la Sociedad Española de Diabetes, Bernat Soria, remarca la importancia de concienciar tanto a profesionales como a pacientes sobre la realización de la prueba, ya que, en su opinión, "resultará más fácil diseñar pautas organizativas que incluyan la determinación de la microalbuminuria.

Falta de información

Para el doctor Mediavilla, entre los factores que podrían explicar por qué no se solicita la prueba en los centros de salud con la frecuencia que se requiere figura una posible falta de información sobre la microalbuminuria no sólo por parte de los pacientes sino también de los profesionales médicos. Por tanto, considera que "es necesario un mayor conocimiento del valor de la prueba como marcador pronóstico de riesgo renal y vascular".

A ello, el doctor Álvarez Guisasola, coordinador del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) añade que además de todo ello "hay que dotar a todos los profesionales de las herramientas adecuadas para su detección, circunstancia que hasta fechas muy recientes no se ha dado en muchos centros.

Principal causa de diálisis y trasplante de riñón

Los expertos advierten que si la albuminuria no es tratada, entre el 20 y el 40 por ciento de los diabéticos tipo 2 pueden acabar desarrollando proteinuria en un plazo máximo de diez años.

Una de las principales complicaciones de este problema es el riesgo de sufrir nefropatía, principal causa de entrada en diálisis y de trasplante de riñón. Según el presidente de la Sociedad Española de Nefropatía, el doctor Ángel Luis Martín de Francisco, "aproximadamente, el 25 por ciento de los pacientes que entran en diálisis es a consecuencia de una nefropatía diabética, porcentaje que en algunas comunidades como Canarias supera el 45 por ciento. A ello se añade que cerca de un 30 por ciento requerirá ser trasplantado".

Por tanto, para el doctor Martín de Francisco, "la prueba de la microalbuminuria es una oportunidad para mejorar la situación, máxime teniendo en cuenta los elevados costes sanitarios que conllevan las referidas complicaciones ". "Un paciente que entra en diálisis "detalla este nefrólogo- cuesta al Estado español alrededor de 42.000 euros, de ahí la importancia de intervenir cuanto antes promoviendo el diagnóstico precoz y aprovechando las opciones terapéuticas que demuestren retrasar la progresión de la enfermedad.

En esta línea, el doctor Bernat Soria asegura que "se ha demostrado que cuando la detección es temprana, la carga económica asociada a la enfermedad disminuye sensiblemente, ya que es preciso calcular todos los gastos, no sólo los directos, sino también los indirectos, y es previsible que la prueba de la microalbuminuria contribuya a disminuir costes".