Según un reciente estudio

europeo, la pérdida de cabello

afecta al 40,7 por ciento

de los hombres y al 33,4 por

ciento de las mujeres. Sin embargo,

sólo el 6 por ciento de

lo españoles con alopecia sigue

un tratamiento prescrito

por un dermatólogo.

Ante los primeros síntomas

de pérdida de cabello, las mujeres

acuden a la peluquería en

busca de soluciones, mientras

que los hombres confiesan, en

general, que no recurren a ningún

especialista. Según Alejandro

Eguilleor, vocal de la Sociedad

Española de Farmacia

Comunitaria (SEFAC), estos datos

evidencian que “queda mucho

por avanzar para que la

población sepa que, aunque

hay ciertos tipos de alopecia

que son irreversibles, existen

medidas sencillas que pueden

ayudar a prevenir o ralentizar al

máximo la caída del cabello”.

Recomendaciones

” Es muy importante diagnosticar

correctamente el tipo

de alopecia para poder instaurar

el tratamiento adecuado. Es

aconsejable comenzar por la visita

al dermatólogo.

” Las dietas desequilibradas

y una mala alimentación

conllevan desarreglos en el

aporte de los nutrientes que

necesita el cabello y favorecen

su debilitamiento y caída. Comer

bien también es bueno

para su pelo.

” La aplicación abusiva

de cosméticos de mala calidad

puede debilitar y romper el tallo

capilar. Además, el lavado y

peinado excesivos y con productos

inadecuados también

dañan el cabello y provocan

un desequilibrio en la capa

grasa del cuero cabelludo.

” Actualmente existen

dos medicamentos eficaces

contra la alopecia: minoxidil y

finasterida. Será el médico el

que decida su prescripción sobre

la base de un balance beneficio-

riesgo favorable para el

paciente.

” Desconfíe de los “productos

milagro” que prometen

el crecimiento casi mágico del

cabello a través de una publicidad

engañosa pero bien realizada,

con presencia en los

medios de comunicación y a

un precio normalmente elevado.

Pueden, además, agravar

el problema al retardar el

diagnóstico adecuado.

” Evite el uso de cepillos

con cerdas de extremos ásperos

o de peines con púas demasiado

finas.

” Intente aprender técnicas

de manejo del estrés, que

le ayudarán a suprimir el malestar

ante determinadas situaciones.

Su cabello también se

lo agradecerá.

” Trate de eliminar o al

menos reducir los hábitos tóxicos

(alcohol, tabaco, etc.) ya

que tienen en general una influencia

negativa sobre nuestro

organismo en general y sobre

el cabello en particular.

” Intente reducir la utilización

de tintes agresivos y

permanentes, así como el secado

a altas temperaturas. Limite

al máximo la utilización

de tenacillas, rulos o planchas

pues pueden lesionar su

cabello.

” Existen champúes suaves

específicos para la higiene

diaria del cabello, o de tratamiento

en el caso de caída, seborrea

o caspa. Consulte con

su farmacéutico.

FUENTE: Sociedad Española de Farmacia

Comunitaria (SEFAC).