E.P., Madrid.- El presidente de la Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica (Farmaindustria), Jorge Gallardo, ha afirmado que es "deseable" la incorporación de las comunidades autónomas al Pacto de Estabilidad firmado con el Ministerio de Sanidad para garantizar un crecimiento sostenible del gasto farmacéutico. Además abogó, en una entrevista concedida a Europa Press, por introducir en el Pacto nuevos "factores correctores" ligados al aumento de la población protegida y a sus características demográficas.

Gallardo, que defiende la vigencia del Pacto y su utilidad "como elemento estabilizador", señaló que "las actuales condiciones hacen aconsejable su actualización, y la incorporación al mismo de las comunidades autónomas, cuya participación es deseable" y por la que ya están trabajando desde Farmaindustria "con el mayor ánimo de colaboración posible".

A juicio del presidente de Farmaindustria, "las actuales circunstancias de total descentralización sanitaria hacen, si cabe, todavía más oportuna la adhesión de las comunidades al Pacto, lo que, por otro lado, haría aún mucho más fácil el cumplimiento de los objetivos para los que se planteó".

Asimismo, el máximo responsable de la patronal farmacéutica reconoce que es necesario "adaptar" el Pacto al nuevo escenario autonómico, "profundizando en las medidas estructurales de ahorro previstas en el mismo -genéricos y precios de referencia- e introduciendo factores correctores ligados al aumento de la población protegida y a sus características demográficas".

Para Gallardo, no se puede olvidar que en 2002 se ha producido "un cambio en el patrón de crecimiento del gasto", que se ha caracterizado básicamente por un aumento del número de recetas (responsable de dos tercios del incremento) frente a una moderación del crecimiento del precio medio por receta "que se ha conseguido, sin duda, gracias a los genéricos y los precios de referencia".

Unidosis y visita médica

Por otro lado, el presidente de Farmaindustria se refirió a la prescripción y dispensación de fármacos en dosis unitarias (unidosis), una fórmula que se va a experimentar por el momento con antibióticos en cuatro comunidades autónomas. En este sentido, consideró que se trata de "un intento de mayor racionalidad en el uso de los medicamentos" al cual la industria "no se puede negar", ya que es posible que en el sector "exista todavía margen para adecuar mejor los formatos y la dispensación a la prescripción".

No obstante, agregó que no cree que con esta medida "se intente conseguir efectivamente reducir el gasto farmacéutico", objetivo que Farmaindustria "comparte absolutamente" con el Ministerio de Sanidad "pero que es necesario abordar con otras fórmulas y principalmente analizando las causas que hay detrás de un incremento que responde a una demanda cuantitativamente creciente".

En relación con la anunciada regulación de la visita médica, Gallardo defiende la introducción de normativas destinadas a mejorar esta práctica, aunque "siempre y cuando impliquen una regulación realista y objetiva, pues lo contrario puede entrañar importantes riesgos para una actividad fundamental no sólo para la promoción de los medicamentos, sino para la transmisión de conocimientos técnicos adecuados para la valoración objetiva de la utilidad terapéutica".

Por otra parte, Jorge Gallardo aseguró, en referencia a sus relaciones con la Administración que, con el actual equipo, "no cabe pensar en otro escenario que no sea el de la colaboración", máxime teniendo en cuenta que existen visiones coincidentes sobre lo que debe ser el desarrollo del Pacto de Estabilidad y sobre la necesidad de su actualización.

"Ambos hemos defendido su vigencia, aunque consideramos que es posible mejorarlo y en esa línea es en la que estamos trabajando conjuntamente. Todas aquellas propuestas de la Administración en esta línea contarán con nuestro apoyo, ya que compartimos el objetivo de velar por la salud de los ciudadanos y el desarrollo de la industria de forma compatible con la sostenibilidad del sistema", dijo.

Tras insistir en que una de sus prioridades como presidente es "consolidar el buen nivel de interlocución con las Administraciones", Gallardo destacó que se ha conseguido forjar "una relación más abierta y directa, absolutamente fluida y en defensa de unos intereses comunes" con el equipo encabezado por Ana Pastor, llegando a un nivel de entendimiento "francamente alto".

No obstante, el presidente de Farmaindustria estima que esto no debe hacer olvidar "que en el último año el escenario regulatorio resultante de la finalización de las transferencias y de la modificación del sistema de financiación autonómico ha introducido cambios sustanciales", por lo que la industria está obligada "a hacer un mayor esfuerzo en las relaciones con las Administraciones autonómicas".

De todas formas, en opinión de Gallardo es necesario evitar, entre todos, "que se produzca un desequilibrio en las actuales condiciones del mercado farmacéutico". "Si bien las comunidades autónomas están en su legítimo derecho de desarrollar las políticas farmacéuticas que consideren oportunas dentro de su ámbito competencial, es necesario preservar la homogeneidad del mercado y de la prestación farmacéutica, así como la cohesión del sistema", agregó.

Por este motivo, y para que esa "necesaria coordinación" sea una realidad, es fundamental, para Gallardo, "contar con la opinión y el respaldo de todos los agentes implicados" a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Asimismo, aunque valora positivamente que las comunidades "se involucren" en la gestión de distintos aspectos de la prestación farmacéutica dentro del ámbito de sus competencias, Gallardo advierte que "no se debería perder de vista que la AEM es un organismo de carácter técnico y que debe seguir manteniendo esa independencia y rigor científico que han hecho de ella una institución prestigiosa en Europa".

Riesgo de desequilibrio

No obstante, Jorge Gallardo expresó su preocupación ante la posibilidad de que se produzca "un desequilibrio en las actuales condiciones del mercado farmacéutico" a raíz de algunas medidas adoptadas por determinadas comunidades autónomas, como la introducción de visados o de la prescripción por principio activo.

Para Gallardo, estas medidas, "además de perjudiciales para la industria y cuestionables sanitariamente, invaden competencias estatales y pueden implicar la fragmentación del mercado en 17 distintos". "Nosotros entendemos -añadió- que la regulación de la oferta, es decir, registro, precios y condiciones de reembolso de los medicamentos debe corresponder a la Administración central y ser común para todos".

En lo que respecta a los ámbitos en los que las comunidades autónomas tengan competencias regulatorias, Gallardo aboga por "una coordinación, de manera que se regule homogéneamente en todo el territorio nacional", lo que espera que sea posible gracias a la futura Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud.

Por otro lado, el presidente de Farmaindustria advirtió, sobre la posible introducción de exigencias adicionales de tipo farmacoeconómico para la aprobación de nuevos fármacos, que éstas no sólo constituirían "verdaderas barreras" para la autorizar nuevos medicamentos, sino que tendrían "efectos negativos tanto para la industria como para los ciudadanos, pues retrasan o limitan el acceso de las innovaciones al mercado".