Ante la etapa que se abre con la formación del nuevo Gobierno, Farmaindustria se propone seguir trabajando con la Administración General del Estado de manera leal, colaborativa y constructiva,  en la política del medicamento. Así lo ha hecho saber en un comunicado en el que celebra el nombramiento del nuevo Ministro de Sanidad, Salvador Illa, y le ofrece toda su colaboración en favor de un sistema de salud de calidad y sostenible y de un acceso de los pacientes a todos los medicamentos.

Asimismo, en lo que respecta a la política farmacéutica del nuevo Gobierno, Farmaindustria ve necesario definir una política del medicamento orientada a la eficiencia, por la vía de la medición de los resultados en salud y el uso adecuado de los medicamentos, y que tenga en consideración toda su aportación a largo plazo y desde una triple perspectiva sanitaria, económica y social.

De esta forma, en su comunicado matizan que “será positivo que esa política del medicamento se inscriba en el marco de una mayor inversión en sanidad, para reforzar la solidez y calidad del sistema sanitario, en la línea expresada por el presidente Pedro Sánchez en su discurso de investidura, en el que anunció el incremento de la inversión en la sanidad pública hasta llegar en la legislatura al 7 por ciento del PIB”.

Así, insistían en que el reconocimiento de la innovación disruptiva así como de la denominada incremental (que aporta mejoras para los pacientes sobre medicamentos ya existentes), la lucha contra los desabastecimientos o la contribución a la inversión productiva en España son otras áreas en las que será relevante la colaboración entre industria y Administración, junto a otros aspectos de más largo recorrido como la seguridad (Sistema Español de Verificación de Medicamentos, SEVeM), el apoyo a la formación de los profesionales sanitarios, la transparencia o el cuidado del medio ambiente (Sigre).

Convenio de colaboración

Por otra parte, desde Farmaindustria aprovechaban este comunicado para reiterar su compromiso a través del Convenio de colaboración con la Administración General del Estado que entró en vigor en 2016 y en virtud del cual las compañías farmacéuticas que venden medicamentos originales -no genéricos ni biosimilares- se comprometen a realizar devoluciones si el gasto público en estos medicamentos crece por encima de lo que lo haga el Producto Interior Bruto (PIB) en términos reales. En este marco de entendimiento y cooperación, Administración y Farmaindustria se han comprometido a trabajar en un nuevo Convenio para 2020.

Por último, insistían en que otro de los objetivos ha de ser el de atraer mayor inversión en investigación por parte de las compañías farmacéuticas, en especial en clínica, ámbito en el que nuestro país es hoy una referencia. La solidez del sistema sanitario, la alta cualificación de sus profesionales, la participación de los pacientes, la sensibilidad de la Administración y la apuesta de la industria farmacéutica han contribuido a que centros españoles participen ya en tres de cada diez ensayos clínicos realizados en Europa. Esta posición de privilegio permite, con la estrategia adecuada, convertir a España en un líder mundial en la materia en un momento de grandes avances farmacológicos con la llegada de las nuevas terapias génicas y celulares. No se puede perder esta oportunidad.