Fenin ha analizado la relación entre los dispositivos médicos y los sistemas de información. Así, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria ha publicado un documento para “trasladar a las distintas Administraciones todas aquellas recomendaciones esenciales para la adquisición de tecnología médica y su integración con los sistemas de información de centros sanitarios”.

El informe ‘Integración de dispositivos médicos con los sistemas de información’ es un proyecto del sector de Salud Digital de Fenin y su grupo de trabajo de interoperabilidad. También han participado en su elaboración los demás sectores que integran la Federación.

Como ha indicado Fenin, “la actividad asistencial emplea la tecnología para recoger información relevante de la salud del paciente”. Por ello, es necesario “fomentar consensos que contribuyan a una mejor concreción de los objetivos técnicos y funcionales relacionados con la adquisición de tecnologías sanitarias”.

Así, las recomendaciones de Fenin ligadas a la interoperabilidad para elaborar los pliegos de contratación de productos o equipos de tecnología sanitaria son:

Dispositivos médicos y sistemas de información

 

  1. Involucración de los expertos en interoperabilidad y tecnologías y sistemas de información.
  2. Requisitos técnicos y funcionales, de carácter general y/o particular a la licitación.
  3. Estándares y marcos de referencia.
  4. Definición del alcance de la integración.
  5. Gobierno del dato.
  6. Ciberseguridad.
  7. Protección de datos.
  8. Servicios asociados.
  9. Ámbitos de aplicación.

 

Fenin ha compartido su informe con el Ministerio de Sanidad y los responsables de Sistemas y Tecnologías de la Información de las Consejerías de Sanidad y Servicios Públicos de Salud. Asimismo, el documento se ha difundido entre las organizaciones sanitarias y las empresas vinculadas.

Formación de los profesionales

Uno de los aspectos que ha reivindicado Fenin ha sido la formación del personal sanitario. “Se deben exponer todos aquellos aspectos que tengan que ver con la formación a sus profesionales en aquellos sistemas de nueva implantación. En este sentido, se incluye el número de personas que habrían de ser formadas, bajo qué circunstancias y durante cuánto tiempo. Por tanto, el licitador puede contemplar, dentro de su catálogo de formación, aquella que considere más conveniente para cubrir la necesidad presentada y directamente vinculada con el objeto del pliego”.