Los pacientes con dolor crónico necesitan un mayor conocimiento de sus síntomas, para saber cuándo y de qué manera tomar su tratamiento y cuándo se debe ir o no a urgencias. Esta es la tesis que mantienen desde la Universidad Rey Juan Carlos, que en colaboración con la Fundación Grünenthal ha desarrollado una formación específica para este tipo de casos. En concreto, se trata de un módulo de 40 horas dedicado al rol del paciente con dolor crónico, enmarcado en el curso ‘Paciente experto en enfermedades crónicas’ que ya imparte dicha universidad.

En palabras del co-director del curso y catedrático de Farmacología de la URJC, Carlos Goicochea, “se sabe que un paciente formado conoce mejor sus síntomas y, en ocasiones, puede afrontarlos sin necesidad de acudir a urgencias. Además, al comprender su situación puede intercambiar información con su médico de forma más eficiente, reduciendo el número de visitas y, por consiguiente, el gasto sanitario”.

En este sentido, está comprobado que el paciente experto no solo se hace responsable de su propia enfermedad, sino que va más allá al ayudar a otros a conocerla y hacerle frente. Pueden actuar tanto como referentes en asociaciones de pacientes o centros de Atención Primaria, como consultores para diversas entidades. En algunos casos participan, incluso, en el diseño y seguimiento de ensayos clínicos, llegando a estar integrados en el organigrama del hospital.

El curso destaca por ser el único de estas características que se ofrece de forma gratuita por una universidad pública española. Cuenta con profesores expertos en dolor crónico y enfermedades cardiometabólicas y, al ser presencial, tanto pacientes como cuidadores se pueden beneficiar de este intercambio de conocimiento.

Tratar el dolor

Una de las ideas que se quiere destacar en este curso es que no existen dos dolores iguales, y por ende, no hay una sola forma de tratar el dolor. Es por ello que Carlos Goicochea insiste en que “se trata de una cuestión fisiológica y psicológica, en la que se debe tener en cuenta la narración del paciente. Para ello, es imprescindible realizar un abordaje pluridisciplinar donde la participación de este es fundamental”.

Además cabe tener en cuenta en que, cuando el dolor se cronifica, hasta convertirse en una enfermedad en sí misma, puede afectar a muchos órganos y sistemas. Es entonces cuando, según el experto,  se requiere, además de la participación del especialista en cuestión, de otros expertos como psicólogos, fisioterapeutas, personal de enfermería, etc., que deben colaborar en el abordaje integral de este dolor.

Es por ello que para que el paciente alcance este punto de especialización se necesita que refuerce sus conocimientos en varios aspectos, no solo los relacionados con su patología. Por eso, “este curso ofrece un primer módulo de formación integral que abarca aspectos relacionados con la anatomía, fisiología, farmacología, psicología y adquisición de hábitos saludables; todo ello partiendo de la base de que el alumno no tiene por qué tener una formación previa”, ha añadido Goicochea.