La vacuna preventiva contra el virus del sida, desarrollada por investigadores de la empresa californiana VaxGen, ha sido un fracaso, según anunció ayer esta compañía. La escasa eficacia de este preparado para incrementar el número de anticuerpos en todos los grupos raciales (3,8 por ciento), se contrarresta con los resultados obtenidos en un reducido número de voluntarios de color y asiáticos, donde estos porcentajes subieron al 78 y al 67 por ciento. Aun así, esta compañía de biotecnología considera que esta vacuna preventiva es "globalmente ineficaz", informa el diario ABC.

En los ensayos clínicos, que han durado tres años, han participado 5.417 personas de Estados Unidos, Iberoamérica y Europa, que no estaban infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), pero que pertenecían al grupo de personas con prácticas de riesgo. De ellos, unos 5.100 eran homosexuales. Durante el tiempo que duró el ensayo, unos 3.700 voluntarios recibieron siete inyecciones de esta vacuna, elaborada sobre la base de la proteína gp120. El resto sólo recibió un producto inocuo.

Con este preparado se pretendía estimular el sistema inmunitario para que produjera anticuerpos que, en un eventual contacto con el virus del sida, pudieran protegerles de la infección. En las conclusiones principales, los investigadores evidencian que el 5,7 por ciento de los voluntarios que recibieron la vacuna resultaron infectados por el virus VIH. Este porcentaje fue similar n(5,8 por ciento) en el grupo que no recibió este preparado.

Variabilidad del virus

Estos resultados no han sorprendido a la comunidad científica, integrada por inmunólogos, virólogos y clínicos, ya que desde el momento en que se inició este ensayo clínico se produjeron declaraciones de diversos investigadores, en el sentido de que no se conseguiría una eficacia. Concretamente, el investigador Jean-Gérard Guillet, de la Agencia Nacional de Investigación del Sida de Francia, explicó ayer que "la estrategia empleada se basa en la inmunidad humoral, y sabemos desde hace tiempo que no será suficiente para combatir la increíble variabilidad del virus del sida". No obstante y según dijo a Afp, "se necesitaba hacer este ensayo, aunque se trata de una primera generación de este producto".

En este sentido se ha manifestado también Peter Piot, director de Onusida, que ha calificado de "un primer paso importante y prometedor" este ensayo clínico, al tiempo que matizaba que "todavía es pronto para vislumbrar un preparado que proporcione amplia protección contra la infección del virus del sida". En opinión del organismo internacional, las conclusiones de estos tres años de ensayo clínico demuestran que es factible proteger a algunas personas de la infección del VIH, "ya que parece generar este efecto entre las poblaciones no caucásicas, especialmente en personas de raza negra, pese al reducido tamaño de las muestras participantes en las pruebas". Piot opinó que es urgente llevar a cabo investigaciones más amplias para averiguar por qué esta vacuna profiláctica sólo parece funcionar con ciertos subgrupos de población. "Mientras tanto -añadió-, tenemos que seguir extendiendo los esfuerzos ya existentes en prevención".

Primera generación

En similares términos se expresó el virólogo Rafael Nájera, responsable del Área de Patogenia Viral del Instituto Carlos III. Este investigador dijo que "es claramente llamativo que se hayan obtenido resultados positivos en población negra y asiática". Hizo hincapié en que hay que interpretar estos resultados con cautela, ya que la participación de estos grupos étnicos en ese ensayo multinacional ha sido minoritaria. "No hay que olvidar que se trata de la primera generación de esta vacuna, y se sospechaba que tendría una eficacia nula o pequeña".

Durante los últimos años y como consecuencia del espectacular avance que están experimentado la biología molecular y la ingeniería genética, los investigadores han adoptado una nueva aproximación al desarrollo de la vacuna frente al virus del sida, que consiste en la consecución de microorganismos recombinantes.

En esencia, estas técnicas consisten en la introducción de genes del virus de la inmunodeficiencia humana en otros microorganismos no patógenos para el ser humano. Tras inyectarse por vía intramuscular, se multiplican en el interior del organismo permitiendo la expresión de proteínas del virus, que inducirían la aparición de una respuesta inmunitaria. Los principales microorganismos utilizados en estos estudios son los virus recombinantes, que son diferentes tipos de virus DNA que tienen insertados trozos del genoma del virus VIH.

Desde que el virus de la inmunodeficiencia humana fue identificado como el agente causal del sida, varias docenas de preparados han sido ensayados en fase I, pero sólo uno progresó a la fase III. Esta vacuna de VaxGen es la que ha ofrecido ahora resultados desalentadores contra el subtipo B del virus. Pero esta compañía de biotecnología también está ensayando un preparado similar, aunque terapéutico, en 2.500 infectados de Tailandia. El objetivo son los subtipos B y E del VIH. A finales de este año se conocerán los resultados de este ensayo y también esa empresa californiana explicará los ensayos que tiene previsto llevar a cabo para desarrollar otro preparado contra el subtipo C del virus, el más común ya que afecta a cerca del 50 por ciento de los infectados.

Según datos estimativos de Onusida, actualmente son cuarenta y dos millones las personas que son portadoras del virus del sida. De esta cifra, treinta millones sobreviven en África subsahariana. Se calcula, por otra parte, que durante el pasado año se produjeron en todo el mundo cinco millones de nuevas infecciones.