La población más vulnerable de contraer esta forma de coronavirus es aquella que padece diabetes, presión arterial alta, enfermedades crónicas del corazón, enfisema pulmonar y bronquitis crónica. Estos padecimientos están asociados al uso de tabaco de forma constante. Por ello, los consumidores de tabaco y los fumadores pasivos son considerados población vulnerable al contagio de COVID-19, ya que la experiencia médica muestra graves complicaciones para combatir el virus y secuelas graves en este grupo.

La aplicación de políticas de control del tabaco como la Ley General para el Control del Tabaco y la Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores en la Ciudad de México deben ser respetadas de forma urgente en espacios y establecimientos tanto públicos como privados. Esta medida disminuirá la tasa de mortalidad de COVID- 19 y ayudará a construir una nueva normalidad en donde las personas no fumadoras tengan espacios libres del humo del cigarro.

“El riesgo de contagio del COVID-19 es el mismo para todas y todos, pero sus complicaciones dependen del sistema inmune de las personas. Por ello, buscamos que esta plataforma de denuncias involucre a la ciudadanía para fortalecer el cumplimiento de la ley, y construir así un ambiente saludable y una nueva normalidad que sea incluyente con las personas que no consumen tabaco y que incentive a la disminución de su consumo”, señaló Ricardo Alemi, coordinador de Salud & Espacios Libres de Humo.

Este proyecto puede realizarse gracias a la asociación con Campaign for Tobacco-Free Kids, y el apoyo de la Coalición México SaludHable. El sitio http://www.losrescatadores.org/ está abierto de forma permanente para quienes sean testigos de una violación a ley mediante el llenado de un formulario sencillo para realizar denuncias de los establecimientos que incumplen con lo estipulado en la ley.

Esta pandemia nos muestra los resultados de un estilo de vida que no es saludable, y nos empuja con ello a tomar medidas que refuercen la salud de los mexicanos, quienes representamos una de las poblaciones más afectadas por COVID-19 a nivel mundial.

La propuesta impulsa la participación de la población en la regulación del consumo del tabaco y brinda una oportunidad de cambiar las repercusiones económicas y sociales futuras resultado de un consumo desmedido del tabaco, en el que deben participar las instituciones gubernamentales y el sector privado del país.