Redacción.- El daño que tiende a ocasionar con el paso del tiempo el tabaco en la función pulmonar, manifiestado en cuadros clínicos como la bronquitis crónica o el enfisema, es "significativamente" más acusado en la mujer que en el hombre, según pone de relieve la doctora Pilar Navío Martín, experta en enfermedades respiratorias y miembro de la actual junta directiva de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid), entidad cientifica autonómica integrada en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La razón hay que hallarla en la mayor vulnerabilidad del organismo femenino a los efectos degenerativos de las múltiples sustancias tóxicas presentes en el tabaco, así como en la menor, por lo general, capacidad pulmonar que tienen las mujeres con respecto al hombre. "Digamos – apunta esta neumóloga del Hospital Ramón y Cajal- que el tabaco es malo en cualquier caso, pero más aún en la mujer. Por ejemplo, y en comparación con el varón, una mujer que fume 15 cigarrillos al día multiplica por dos el riesgo de padecer una bronquitis crónica, y hasta por cuatro, si la cantidad supera las veinticinco unidades."

De ahí que la especialista de la SEPAR, y dado el creciente arraigo del tabaquismo entre las mujeres españolas, entre las que, según la última Encuesta Nacional de Salud sigue aumentando el consumo sostenga que en el futuro la EPOC, hasta hace poco tiempo era casi exclusiva de hombres, se extienda. A ello contribuiría, además, las cada vez mayores cotas de longevidad y el hecho cierto de que esta enfermedad está muy relacionada con la edad, pues los primeros síntomas tienden a aparecer a partir de los 50 años y tras varias décadas de ser fumador activo.

Actualmente, sólo uno de cada cuatro de los cuatro millones de españoles que podrían padecer EPOC en España, está diagnosticado, hecho que impide el tratamiento adecuado. Según la experta de Neumomadrid esto ocurre "porque los afectados dicen que "sólo tosen", cuando en realidad ese síntoma, cuando es reiterativo y va acompañado de dificultades respiratorias ante el menor esfuerzo, suele ser expresión bastante inequívoca de un problema respiratorio que debe ser consultado con el médico".