Nerea Garay /E.P, Vitoria .- "El Plan de Salud se encuentra a medio camino entre un Libro blanco y un conglomerado de programas, pero no es lo uno ni lo otro, es un auténtico plan estratégico: lo que pretendemos alcanzar durante el periodo de vigencia del mismo es: mejorar la salud de la población y la equidad de la salud", ha asegurado el consejero del Gobierno vasco, Gabriel Inclán en el transcurso de la presentación ante el Pleno del Parlamento Vasco en Vitoria del Plan de Salud de Euskadi 2002″2010.

El consejero de Sanidad se refirió al Plan "como el elemento estratégico de la máxima importancia para la política desarrollada por el Gobierno vasco" en la medida en que "trata con un valor y un derecho fundamental como la salud. Además queremos que sus mejoras se repartan con mayor equidad en la sociedad".El Plan marca las áreas en las que el departamento de Sanidad vasco plantea concentrar esfuerzos de manera preferente, aunque no exclusiva, en los próximos años. "Y es un elemento esencial para que se siga avanzando porque, siendo obvio que la Sanidad es el pilar fundamental del bienestar colectivo y " en los sistemas públicos " de la cohesión social, también es una caudalosa fuente de generación de riqueza, de empleo, de desarrollo productivo, de investigación y de conocimientos".

Para Inclán, el Plan de Salud es una herramienta imprescindible, ya que da sentido, orienta y ordena todo "nuestro quehacer y, además, lo más importante, es efectivo, tanto para la asignación de recursos como para la obtención de resultados en términos de salud como lo ha demostrado nuestra experiencia en planes anteriores" Los objetivos prioritarios del Plan " mejora de salud y equidad " no pueden alcanzarse sino a través de la intervención en múltiples áreas que, de las que desde el departamento de Sanidad se han identificado seis como prioritarias: los estilos de vida. las desigualdades sociales en salud, las enfermedades no transmisibles, las patologías transmisibles, los grupos de atención especial y el entorno medioambiental, laboral y escolar.

El responsable de la Sanidad vasca recordó que el Gobierno tiene muy claro el enfoque intersectorial para la ejecución del Plan, cuyo trabajo se ha dividido en tres niveles: un comité director que ha sentado las directrices del Plan. un comité coordinador, de naturaleza técnica, constituido por 12 personas que han sido el staff de la redacción. y un grupo de más de 60 expertos que han participado bien directamente en la redacción del primer borrador en su área de competencia o han revisado los borradores ya elaborados.

Implantación del Plan

Según explicó Inclán en el Parlamento Vasco, la actuación clínica pretende resolver el problema de salud de la persona poniendo en juego para ello el mejor conocimiento, toda la experiencia y los recursos diagnósticos y terapéuticos más adecuados. "Lo mismo, en el plano colectivo y con respecto a la salud en su sentido más amplio, puede decirse de este Plan de Salud. Entendemos " aseguró " que la nuestra es una carrera de fondo en la que los problemas coyunturales no pueden distraer la atención de aquellas orientaciones y parcelas en las que nuestra actividad puede resultar más efectiva y eficiente en la producción de salud para el conjunto de nuestra ciudadanía".

En este sentido, según el consejero vasco, la llamada eficiencia asignativa es absolutamente trascendente,"y aquí está uno de los mayores aciertos de nuestros planes. Los pilares sobre los que se vertebra el Plan de Salud son: las intervenciones en el ámbito de la atención sanitaria, los programas de salud pública y las actuaciones intersectoriales. A éstos hay que añadir " continúo explicando Gabriel Inclán " la creación de una Secretaría Técnica del Plan en el Departamento de Sanidad y la creación de un Comité Intersectorial de dicho plan".

Como apoyo de todo lo anterior, el departamento de Sanidad ya ha desarrollado un Sistema Integrado de Información de la Salud de Euskadi que suministrará la información necesaria para la precisión y rapidez adecuadas. Por su parte, el Comité Intersectorial del Plan será el foro de encuentro para todos los agentes que de una u otra manera intervienen en la salud de la población: departamentos del Gobierno, diputaciones, ayuntamientos y otras administraciones e instituciones."Queremos que sea un foro de compromiso y conocimiento, desde el que se potencie la planificación, ejecución, monitorización y evaluación de las acciones, fundamentalmente de aquellas de carácter multisectorial. Esta es una herramienta innovadora que va a permitir que los proyectos de cualquier sector se analicen desde la perspectiva de su impacto sobre la salud".

En definitiva, para el responsable sanitario vasco, el Plan de Salud es un claro exponente del compromiso del Gobierno para mejorar el bienestar de la sociedad vasca y para que tales mejoras alcancen de forma preferente a los más desfavorecidos. "Porque podemos hablar largo y tendido de desarrollo y de equidad pero, sin instrumentos como el presente, el debate corre el riesgo de quedar hueco. En concreto, debemos entender que este Plan es una forma de explicitar el contrato social en el campo de la salud y que, desde el principio, ha sido concebido como un instrumento para la acción", insistió Gabriel Inclán.

Críticas de la oposición al Plan de Salud

Por su parte, el parlamentario del PSE-EE, Jesús Loza, ha reclamado que el Plan de Salud de Euskadi 2002-2010 incluya entre sus prioridades el terrorismo, porque es "un problema de salud" y "no es aceptable el abandono de las víctimas a nivel psicológico". Además, coincidió con el parlamentario del PP, Ricardo Hueso, en criticar que "la cartera de prestaciones y la financiación del Plan no aparece por ninguna parte".

Durante el Pleno, Loza defendió que "el terrorismo es también un problema de salud, si tomamos como definición de salud la clásica de bienestar físico, psíquico y social", por lo que hizo un llamamiento a "la consideración del primer problema de la Comunidad Autónoma dentro del Plan de Salud 2002-2010". "Las víctimas del terrorismo y las 42.000 víctimas en potencia, con datos de Gesto por la Paz, suponen también un problema de salud. No es lógico, por ejemplo, que cuando se produce un accidente de autobús acudan psicólogos, perfecto, y que no acudan cuando se produce un atentado. No es aceptable el abandono de las víctimas a nivel de atención psicológica", manifestó. "Preferimos no profundizar en esta cuestión y sí llegar a algún tipo de acuerdo sobre su inclusión en este Plan", añadió.

El parlamentario socialista reconoció que la existencia de un Plan de Salud para el País Vasco "nos parece positivo", al tiempo que aseguró que a su formación le habría gustado que "hubiese sido más ambicioso". Entre los aspectos que consideró positivos del Plan, se refirió a la forma de estructuras sus diferentes apartados y a que aborde cuestiones que "van más allá de lo estrictamente sanitario". No obstante, Loza denunció que el mencionado Plan encierra "defectos metodológicos, de definición de prioridades y, lo que es más grave, de cumplimiento de la Ley de Ordenación Sanitaria de Euskadi en relación con la cartera de prestaciones y con la financiación del Plan, que no aparece por ninguna parte". Además, criticó "déficits en la formulación de las prioridades". A su vez, el representante del PSE-EE reprochó al Ejecutivo vasco que las líneas estratégicas de intervención que recoge el Plan son, "en su inmensa mayoría, extraordinariamente genéricas", así como la "falta" de atribución de responsables de la consecución de cada uno de los objetivos.

Por su parte, el parlamentario del PP, Ricardo Hueso, denunció que en el Plan de Salud "no se hace previsión presupuestaria alguna" y "así se simplifica la evaluación de resultados, se evita hablar de la eficiencia del Plan, del coste-oportunidad de los programas y, por su puesto, de la aptitud de los gestores". Hueso también mostró su sorpresa por el horizonte temporal del Plan y lo calificó de "impropio". A su juicio, el hecho de formular un Plan a 8-10 años "muestra el voluntarismo que lo dicta, ajeno a las necesidades efectivas de nuestra sociedad y de espaldas a los recursos humanos y tecnológicos con los que habrán de atenderse".

Por otra parte, respecto a que ese plazo compromete dos legislaturas, criticó que "una mayoría de coalición que está pendiente de la lista de asistentes en la sala para ver en qué momento puede sacar sus presupuestos a votación, una mayoría que depende de Batasuna para aprobar sus leyes de pucherazo electoral, pretenda hipotecar la política de sus sucesores en esta Cámara, resulta, cuando menos, sospechoso y en todo caso denota su talante totalitario". El representante popular también reprochó la "descontextualización" en la que está inmerso el contenido del Plan, así como que su declaración de objetivos principales "es tan genérica que lo invalida".

"Nos encontramos ante unas prioridades de las que ignoramos quién, cuándo y cómo las ha seleccionado, con qué metodología y con qué servicios, si propios o contratados", manifestó. "La misma indefinición caracteriza las estrategias de intervención propuestas en las distintas áreas prioritarias", reiteró.