Redacción/E.P. Barcelona.- El consejero de Sanidad de Cataluña, Xavier Pomés, ha defendido que las Comunidades Autónomas puedan fijar el cupo de especialistas médicos según sus propias necesidades, aspecto que actualmente asigna el Ministerio de Sanidad. Esta es una de las propuestas que se incluyen en el Libro Blanco de las Profesiones Sanitarias en Cataluña, elaborado por 261 especialistas médicos y 68 instituciones y organizaciones del mundo sanitario catalán.

Pomés, quien presentó el contenido de este documento ante más de 200 profesionales sanitarios, explicó que su Departamento analizará y propondrá, "cuando sea el momento y en el marco del Consejo Interterritorial", asumir competencias en el ámbito de formación de los médicos MIR. Esta petición incluirá "poder fijar el cupo de especialistas que cada autonomía necesita", añadió.

No obstante, Pomés afirmó que esta propuesta "no sólo es una petición política" sino que "surge de una reflexión técnica", elaborada con el trabajo de los propios profesionales, colegios profesionales, facultades y sindicatos.

Pomés explicó que la capacidad para poder fijar el cupo de especialistas podría resolver aspectos como la falta de anestesistas. "En su momento sólo se valoró el recambio generacional y no se tuvo en cuenta el futuro auge de clínicas del dolor, cuidados paliativos o la aplicación de cirugía mayor ambulatoria que requiere de la presencia de estos profesionales", según Pomés.

El director ejecutivo del documento, Albert Oriol Bosch, calificó de "pre-constitucional" el sistema de asignación MIR y aseguró que los equipos que asignan las plazas de especialistas médicos "tienen más poder que las propias Comunidades Autónomas", por lo que pidió que "esta situación se adapte a la Constitución".

Cambios en la formación

Para el titular catalán de Sanidad, el Libro Blanco de Profesionales Sanitarios pretende ser "una herramienta estratégica" para afrontar "el futuro desarrollo del sector" en los próximos diez años. Las principales propuestas que incluye pasan por constituir el Consejo Catalán Asesor de las Profesiones Sanitarias, así como el Observatorio de Recursos Humanos del sistema sanitario.

Asimismo, se creará, en el ámbito catalán, una Agencia de las Profesiones Sanitarias "que se encargará de la evaluación del impacto en las competencias profesionales". Los Departamentos de Enseñanza, Sanidad y Seguridad Social y de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información diseñarán los instrumentos legislativos y técnicos, con la asignación presupuestaria correspondiente, que sean necesarios para la puesta en marcha de los cambios en la formación básica.

También se priorizará la regulación de un espacio universitario propio de las Ciencias de la Salud, la reorientación de las enseñanzas hacia las competencias relevantes y la promoción de la innovación de las metodologías docentes, incorporando instrumentos de evaluación coherentes con los objetivos.

Otra de las medidas incluidas es la creación de un Observatorio Sanitario del ciudadano como órgano de consulta y participación ciudadana que apoye el diseño, la implantación y la evaluación de las políticas sanitarias enfocadas a la satisfacción y seguridad del ciudadano.