Todavía recordamos cuando salíamos a nuestros balcones y ventanas para reconocer la labor de nuestros profesionales sanitarios, por su coraje, por su buen hacer y por luchar durante dos años contra algo desconocido que ha terminado por cambiar nuestras vidas por completo.

Una vez finalizada la época más cruda de la pandemia gracias a la amplia cobertura vacunal, ahora es necesario preguntarse ¿Cuál será la evolución de este sector en lo que respecta al cuidado de estos profesionales?, en definitiva ¿Cuál será la evolución de la gestión del talento en el sector sanitario?

Según un estudio de MINDCOVID, un proyecto centrado en el estudio de la salud mental de los trabajadores sanitarios, lógicamente se ha observado un aumento en los problemas de salud mental en comparación con el periodo prepandemia, especialmente entre los profesionales sanitarios. Las personas con problemas mentales preexistentes, las personas hospitalizadas con COVID-19 y las mujeres sanitarias jóvenes son algunos de los grupos más afectados por este aumento.

Al igual que hemos sido conscientes de que la pandemia ha transformado completamente el modelo laboral en todos los sectores de actividad, cambiando drásticamente la visión de los profesionales que ahora requieren de una mayor atención, flexibilidad, y opciones para diseñar su propia jornada laboral, tenemos que hacer lo propio con nuestros profesionales sanitarios.

Sin embargo, nos encontramos ante una problemática bastante delicada. En muchos de los casos, los profesionales sanitarios están hastiados, cansados, desmotivados, y con una fuerte carga sobre sus hombros que es muy difícil de aliviar. Para colmo, sienten que no pueden verse beneficiados por los cambios en el modelo laboral que sí han beneficiado positivamente al resto de los trabajadores. ¿Qué podemos hacer para reenganchar a estos profesionales en un sector tan clave para la sociedad actual?

Es imprescindible que los líderes y gestores de RR.HH. se impliquen y dirijan acciones de feedback para poder entender su estado y trabajar en acciones que mejoren su bienestar en los centros de trabajo. Sin embargo, este proceso de feedback no es suficiente. También tenemos que apoyarles en su día a día, facilitar su trabajo y ayudarles a centrarse en las acciones en las que realmente marcan la diferencia con respecto a sus pacientes.

La tecnología y la incipiente transformación digital constituyen las mejores herramientas para cambiar la vida de nuestros profesionales sanitarios. Nunca hemos gozado de una oportunidad tan al alcance de nuestra mano. Es importante que los hospitales, centros de salud y otras dependencias públicas y privadas cuenten con la última tecnología en lo que se refiere a procesos, herramientas digitales y otros elementos clave para gestionar su talento.

El uso de herramientas tecnológicas, la analítica y el Big Data comienzan a facilitar el procesamiento y análisis de enormes cantidades de información generada por los pacientes. Su uso en los próximos años transformará la forma de diagnosticar, permitirá la personalización de tratamientos, ayudará a identificar factores de riesgo, tratamientos preventivos y posibles efectos secundarios de medicamentos, y mejorará los resultados y la productividad del sector sanitario. La tecnología debe ser el medio y no el fin para transformar la vida de los pacientes y como no de los profesionales.

Los sectores público y privado tienen la gran oportunidad gracias a los Fondos NextGen de transformar sus organizaciones y tener la capacidad económica para abordar estos cambios necesarios para transformar la vida de nuestros profesionales sanitarios.

Sin embargo, esta oleada de decisiones y cambios no pueden circunscribirse exclusivamente a lo mencionado anteriormente. También tenemos que averiguar cómo captamos nuevo talento. Para ello, resultará necesario fomentar los acuerdos con las universidades, centros de investigación para extraer ese talento, formarlo e incorporarlo de manera ágil.

Otro factor fundamental para poder conservar el talento en un sector tan crítico como el sanitario son los planes de sucesión. Sin embargo, paradójicamente, y según nuestros propios datos, es uno de los módulos de nuestras soluciones tecnológicas menos utilizados, a pesar de ser un aspecto imprescindible para mantener un pool de talento interno de perfiles tan especializados como los requeridos.

En conclusión, tenemos que cuidar a los que nos cuidan, transformar su entorno laboral, digitalizarlo con herramientas que les ayuden a llevar a cabo su trabajo en este nuevo contexto. La gestión del talento en el sector salud se configura como un aspecto fundamental para cuidar a los profesionales de uno de los sectores que más se han sacrificado por nuestra sociedad durante la pandemia.