El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, recibió oficialmente el pasado jueves el informe del Comité Asesor de Ética sobre la investigación con células madre de embriones humanos, según confirmaron ayer a ABC fuentes de este Departamento. El contenido de las recomendaciones efectuadas por este grupo de científicos, juristas y especialistas en ética no es vinculante para el Gobierno, aunque los responsables del Ministerio de Ciencia afirmaron en los últimos meses que el Ejecutivo tendría en cuenta el dictamen de este Comité. Pese al mutismo oficial del Ministerio, este periódico pudo saber de fuentes de la Administración, cuando se redactaban las conclusiones de este informe a finales de enero, que el Comité Asesor de Ética de la Investigación Científica no ha cerrado la puerta a la investigación con células madre embrionarias, según recoge el diario ABC.

A lo largo de sus debates finales, los miembros de este organismo asesor analizaron posibles vías que permitan, teóricamente, hacer compatible la investigación en un terreno científico prometedor con el estricto marco jurídico español en materia de protección al embrión humano. La vía explorada para dejar una puerta abierta a esta investigación se centra en el concepto de viabilidad de los embriones crioconservados durante largo tiempo.

La Ley de Técnicas de Reproducción Asistida del año 1988 permite la utilización con fines científicos de embriones humanos, pero siempre que éstos sean considerados no viables para su implantación. El concepto de viabilidad no fue definido por esa ley y el Tribunal Constitucional, en una sentencia en 1999, sólo especifica que son aquellos "incapaces de desarrollarse hasta dar lugar a un ser humano".

Delimitar la viabilidad

Según las fuentes consultadas, las discusiones de los especialistas del Comité Asesor han constatado que la viabilidad de los embriones que se han mantenido criopreservados durante un largo periodo de tiempo es una incógnita científica. Teóricamente este hecho podría posibilitar una vía legal, compatible con el marco jurídico que protege al embrión, para que se pueda utilizar un bajo número de los más de 30.000 que se conservan congelados, como se ha solicitado fundamentalmente por la mayor parte de la comunidad científica española.

El informe del Comité Asesor de Ética, creado por el Ministerio de Ciencia el pasado año, ha sido elaborado a lo largo de cuatro meses tras recabarse también la opinión de otros científicos, médicos, filósofos, sociólogos y juristas. Según pudo saber ABC, el informe entregado a Josep Piqué incluye pronunciamientos particulares de varios de sus integrantes. Este Comité Asesor está presidido por César Nombela e integrado por Joan Rodés, Carlos Alonso Bedate, Mónica López Barahona, Daniel Román, Antonio Fernández-Rañada, Luis Balairón, Manuel Elices, Mateo Valero, Francisco Belil, Carlos Romeo y Adela Cortina.

Frontera de la biomedicina

La investigación con células madre embrionarias humanas se ha convertido en la frontera más prometedora y a la vez polémica de la biomedicina desde que fueron aisladas por primera vez a finales de 1998 por dos grupos de investigadores estadounidenses. Enseguida se comprobó el teórico potencial terapéutico de estas células, que son aisladas de embriones con pocos días de desarrollo, por su capacidad intrínseca para diferenciarse en prácticamente todas las células especializadas de los tejidos adultos. Esa plasticidad propició el convencimiento generalizado en la comunidad científica de que las células madre embrionarias pueden ser una fuente de enorme valor para diseñar terapias de regeneración tisular para muchas enfermedades degenerativas, lo que todavía está por demostrarse.

Al mismo tiempo, esta línea de investigación suscitó también dudas y reparos éticos debido a que el aislamiento de esas células implica indefectiblemente la destrucción del embrión. En los últimos dos años, los investigadores también han descubierto la existencia de células madre en ciertos tejidos adultos con una capacidad de transformación inferior, aunque más acusada de lo sospechado inicialmente y con potencial para ciertas enfermedades. Al día de hoy, la posición mayoritaria de la comunidad científica internacional es que debe impulsarse la investigación con ambos tipos de células madre.

Precedente de Sanidad

Ese debate inicialmente científico derivó en una controversia social y política de la que no se ha librado ninguna nación desarrollada. La mayoría de los Gobiernos occidentales ha tomado ya decisiones al respecto tras escuchar la opinión de comités científicos asesores, similares al creado en nuestro país. La Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que depende del Ministerio de Sanidad, ya se pronunció sobre este espinoso asunto, con una recomendación favorable a la utilización controlada con fines científicos de los embriones sobrantes de las técnicas de fecundación asistida.