Google ha comunicado que dentro de su nueva política de publicidad digital prohíbe incluir anuncios que vendan tratamientos sin base biomédica o científica, así como técnicas médicas que no están comprobadas o son experimentales, como la mayoría de las terapias con células madre, terapia celular y terapias génicas.

Tampoco publicará anuncios de tratamientos basados en hallazgos científicos básicos y experiencia clínica preliminar, pero que actualmente no cuentan con pruebas clínicas formales suficientes para justificar el uso clínico generalizado.

“Muchas veces estos tratamientos pueden suponer un riesgo para la salud y creemos que no tienen cabida en nuestras plataformas”, se lamentan, al tiempo que aclaran que, dicha restricción, “no afectará a ensayos clínicos”.

Esta decisión se toma tras, por un lado, confirmar que “los expertos en este campo apoyan tales restricciones”, y que en los últimos años se ha producido un crecimiento del número de personas que intentan aprovecharse de otras ofreciendo tratamientos engañosos y no probados.

“La publicidad digital ayuda a hacer de Internet un lugar abierto a todo el mundo, lo que permite a miles de millones de personas hacer preguntas, encontrar respuestas y descubrir nuevas ideas. Sabemos que el ecosistema de anuncios digitales solo puede prosperar si se trata de un lugar seguro y confiable para los usuarios”, afirman.