En el grupo de las insulinas de acción ultrarrápida (análogos rápidos) se encuentran la lispro, aspart y glulisina. Son insulinas cuya estructura ha sido modificada para conseguir mayor rapidez de actuación. De esta forma, el inicio de acción es a los 10-15 minutos, con un pico máximo 1-2h y con una duración de 2-4 horas.

Estas insulinas se utilizan para las comidas; es decir, además de la insulina basal o lenta que es una inyección fija, la rápida variará en función de los alimentos que ingerimos y el índice glucémico de los mismos.

Por otra parte, a diferencia de la insulina regular, que debe administrarse unos 15-30 minutos antes de las comidas, la principal ventaja de los análogos rápidos es que se pueden administrar justo antes o incluso después de la ingesta, lo que permite una mayor flexibilidad de horarios y ajustar la dosis a la cantidad de hidratos de carbono ingerida, lo cual es especialmente útil en pacientes con diabetes tipo 1.

Además, son los que se emplean para corregir las subidas de glucosa o hiperglucemias.

Insulina regular

Por su parte, la insulina regular está constituida por cristales de insulina-zinc disueltos en un fluido para inyección y es idéntica en todo a la insulina humana, sin ninguna modificación estructural ni añadidos para modificar su absorción. De esta forma, en las insulinas de acción rápida, el inicio de la acción es a los 30 minutos con un pico máximo a las 2-4 horas y con una duración de 5-8 horas.

De acuerdo con este perfil de acción, la insulina rápida se puede pautar cada 6 horas antes de las tres comidas, junto con insulina retardada por la noche o bien antes de una o varias de las tres comidas principales, añadida a una pauta de base de insulina retardada en una o dos dosis.

Se utilizan también para corregir las subidas de glucosa o hiperglucemia.

De acción intermedia

La protamina neutra de Hagedorn (NPH) es una insulina humana de acción intermedia que se obtiene añadiendo protamina a la insulina humana regular. Tienen una absorción más lenta y progresiva. El inicio de acción, por tanto, no es tan rápido, pero en cambio su vida media es más larga (unas 12 horas) y con un pico de acción máximo entre las 4-6 horas. Por estos motivos, se usan para controlar las glucemias durante los periodos de descanso y entre comidas. No obstante, hay que recordar que se encuentran en desuso a favor de los análogos de insulina.

Los análogos basales, que se obtienen por ingeniería genética, a diferencia de la insulina humana tienen un comportamiento predecible tras su administración. Son de acción prolongada y aportan niveles relativamente constantes de insulina con una fase de meseta que perdura horas después de su inyección.

Tipos de insulinas lentas

Existen tres tipos de insulinas de acción lenta, cada una con sus particularidades en cuanto a farmacocinética y farmacodinamia.

La insulina detemir inicia su acción al cabo de 1 hora tras su administración subcutánea con una concentración máxima en suero entre 6 y 8 horas después. Su biodisponibilidad alcanza el 60% por esta vía y tiene una duración máxima de 24 horas.

El inicio de la acción de la insulina glargina es a las 1-1,5 horas tras su administración subcutánea con una concentración máxima a las 5 horas. La liberación de insulina es sostenida a lo largo de 18-24 horas.

Formulaciones

Existen 2 formulaciones de insulina glargina de 100U y 300U. Esta última formulación cuenta con una concentración de 300 U/ml. Supone una reducción del volumen de inyección a 1/3, con una superficie de precipitado más pequeña que da lugar a una liberación de glargina más sostenida y un perfil farmacodinámico y farmacocinético más plano y prolongado.

Es necesario tener en cuenta que se necesita una dosis entre el 10 y el 18% más alta con glargina 300U para conseguir los mismos niveles de glucemia que con glargina 100U.

La insulina degludec, tras su administración subcutánea, libera de forma lenta y constante insulina durante un período de 24 horas. Tienen un alta unión a albúmina (>99%).

Todas estas insulinas pueden utilizarse en monoterapia o como parte de una estrategia bolo-basal, basal-plus o añadidas a otros antidiabéticos orales.

El tratamiento con este tipo de insulinas se asocia a un menor riesgo de hipoglucemias graves e hipoglucemias nocturnas.

Insulinas mixtas

Las insulinas mixtas son mezclas preestablecidas de insulinas de acción ultrarrápida o rápida con una insulina intermedia en el mismo dispositivo de inyección.

Sus porcentajes no son fijos, por lo que se debe ajustar de manera individual el tratamiento. Las presentaciones disponibles tienen distintas concentraciones de insulina prandial (25,30,50,70%). Como su nombre indica, ofrecen una acción mixta, intermedia y prandial, lo cual permite su uso en dos inyecciones al día.

Presentan un mayor riesgo de hipoglucemias que las pautas bolo-basal. Deben agitarse antes de su uso.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Luis Lample Lacasa, Jesús Martín Lalinde Herrero y Alfredo Gaudes Pérez, de Zaragoza, y Alberto Batista Hernández, Josep Pascual López, María José Estadella Servalls y Eladio Miguel Llordes.