La nueva Guía Global de Cirugía para la Prevención de la Infección del Sitio Quirúrgico es una colaboración internacional dirigida por la Universidad de Birmingham y que establece nueve recomendaciones esenciales que deben implementarse como prioridad en todos los hospitales del mundo en la lucha contra la infección del sitio quirúrgico, con la intención de ayudar a salvar miles de vidas en países de bajos y medianos ingresos al estandarizar y mejorar la práctica en cirugía.

La infección del sitio quirúrgico es la complicación más común después de una cirugía abdominal, que afecta al 9% de los pacientes en países de ingresos altos y al 17% de los pacientes en países de ingresos bajos y medianos, lo que hace que los pacientes experimenten dolor y retrasen el regreso a las actividades normales, como el trabajo.

Unos 4,2 millones de personas en todo el mundo mueren cada año en los 30 días posteriores a la cirugía, y la mitad de estas muertes ocurren en los países de medianos y bajos ingresos. Este número de muertes postoperatorias representa el 7,7% de todas las muertes a nivel mundial, lo que lo convierte en el tercer mayor contribuyente a las muertes, después de la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular.

Anualmente mueren más personas en los 30 días de la cirugía que por todas las causas relacionadas con el VIH, la malaria y la tuberculosis juntas (2,97 millones de muertes). Se estima que el fracaso para mejorar la atención quirúrgica le costará a la economía mundial 12,3 billones de dólares en pérdida de PIB para 2030.

Los costos de salud adicionales relacionados con la infección del sitio quirúrgico pueden causar dificultades financieras, particularmente para los pacientes más vulnerables en de los países de bajos ingresos. Se asocia con un aumento de tres veces del riesgo de muerte después de la cirugía.

El tratamiento de la infección del sitio quirúrgico es cada vez más difícil debido al aumento de la resistencia a los antibióticos, que ocurre en hasta el 46% de los pacientes, es por esto que se ha hecho necesario la búsqueda de soluciones.

Publicada en el ‘British Journal of Surgery‘, la nueva Guía Global de Cirugía para la Prevención de la Infección del Sitio Quirúrgico ayudará a los cirujanos a poner en práctica intervenciones clave que han demostrado reducir el riesgo.

Los cirujanos expertos que representan a 14 países en África, Europa, América Latina y el sur de Asia identificaron nueve intervenciones basadas en evidencia que pueden implementarse de manera factible en todo el mundo a bajo costo.

El doctor Aneel Bhangu, cirujano consultor y profesor titular de la Unidad de Investigación de Salud Global de NIHR en Cirugía Global de la Universidad de Birmingham, destaca: “Estimamos que alrededor de 20 millones de pacientes desarrollan infecciones del sitio quirúrgico en todo el mundo cada año después de una cirugía abdominal, de ellos 14,7 millones de pacientes en los países de bajos ingresos”.

“La Guía Global de Cirugía para la Prevención de la Infección del Sitio Quirúrgico ha identificado pasos prácticos que todos los hospitales deben tomar urgentemente para reducir las infecciones evitables y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos”, añade.

Por su parte, el doctor Adewale Adisa, profesor titular de Cirugía en la Universidad Obafemi Awolowo en Nigeria y coautor, añade que “las altas tasas de infección del sitio quirúrgico y resistencia antimicrobiana son una verdadera preocupación para los cirujanos. Aunque las pautas para su prevención se han publicado anteriormente, se desarrollaron para países de altos ingresos con poca atención a las necesidades específicas de los pacientes de países con menores ingresos”.

“Muchas de sus recomendaciones no eran prácticas para hospitales con recursos limitados, y pocos cirujanos de países con menos ingresos los pusieron en práctica –lamenta–. Esta es la primera Guía Global de Cirugía que dirigida por cirujanos de estos países y creo que nuestras recomendaciones pueden implementarse de inmediato para beneficiar a todos los pacientes en todo el mundo”.

Así, las recomendaciones alientan a los profesionales médicos a aumentar la seguridad del paciente al asegurar que los pacientes se hayan lavado todo el cuerpo con agua limpia y jabón antes de la operación, administrar profilaxis antibiótica a todos los pacientes sometidos a cirugía, preferentemente por vía intravenosa 60 minutos antes de la incisión en la piel y repetirla si la duración de la operación es mayor que la vida media del antibiótico administrado y no continuar con ella de forma rutinaria más de 24 horas después de la operación, entre otras.