“Hacemos un 20% menos de cirugías en los hospitales”, se lamenta, a EL MÉDICO INTERACTIVO, el doctor Antonio Planas, secretario general de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR).

Esta sociedad científica junto con la Asociación Española de Cirugía (AEC) está impulsando una iniciativa para transmitir la necesidad de aumentar la actividad quirúrgica de los hospitales y recuperar los niveles de diagnóstico para que ningún paciente se quede fuera del SNS en la pandemia.

El doctor Planas recuerda que el pasado año las intervenciones quirúrgicas disminuyeron en los hospitales entre un 30-40%. “En algunas zonas de España descendió hasta el 50% de esta actividad clave para la salud con otras patologías graves y crónicas”.

Apunta que en el 2020 también se produjo una reducción del 30% de intervenciones digestivas o cardíacas, “así como una reducción de un 35% de las pruebas de diagnóstico por imagen y cerca de un 33% de pacientes lleva más de seis meses en lista de espera”.

Por ello, desde la SEDAR y la AEC pusieron en marcha un grupo de trabajo con otras Sociedades y “desarrollamos una serie de protocolos, que fueron enviados al Ministerio de Sanidad, donde fijamos las estrategias para mantener las cirugías en pacientes no-COVID”, explica Planas.

Protocolos

Y es que en 2020 en el inicio de la pandemia, la actividad quirúrgica descendió en más del 80%. “Se hicieron solo el 10% de cirugías; las que eran absolutamente preferentes. Pero, sabiendo que la situación mejoraría y reconociendo también la llegada de nuevas olas, decidimos actuar”.

Desde las sociedades científicas consideraron que no podían admitir que se dejaran de operar a uno de cada tres pacientes. “Con el protocolo en marcha identificamos a los pacientes preferentes para que no se quedaran sin ser intervenidos y retrasamos los demorables”, apunta.

Este protocolo nos sirvió/sirve no solo para elegir a los pacientes de cirugía urgente, sino también para prevenir que cuando “eran intervenidos no se contagiaran de COVID en en el hospital”, explica Planas. Porque comprendieron, desde el inicio de la pandemia, que si un paciente quirúrgico que ingresaba en un centro infectaba, sus complicaciones serían mucho mayores“.

A partir de ahí se establecieron en todos los hospitales españoles unas comisiones, que se siguen reuniendo semanalmente para evaluar la situación de cada centro. “En función de su ocupación vemos qué tipo de intervenciones podemos hacer y cuáles postergar; tenemos unos criterios bien definidos y así vamos trabajando”.

En los hospitales

Según explica el vicepresidente de la SEDAR, ahora mismo  la actividad quirúrgica hospitalaria, que varía según las Comunidades, estaría en un 75-80%. “El COVID afecta a un 20% de la ocupación de los hospitales, aunque la afectación varía a diario”, añade.

Pero lo que insisten en señalar desde las sociedades científicas es que en 2020 se dejaron de realizar un 30% de las operaciones. “No hay que olvidarlo. Este año vamos haciendo también un 20% menos con respecto a la situación prepandémica”.

Porque, como explica, la tercera ola ha tenido una importante afectación no tanto en la ocupación hospitalaria, sino en las unidades de Cuidados Intensivos, “que son más difíciles de incrementar, porque consumen muchos más recursos materiales y humanos”.

Lo aprendido

Se refiere al esfuerzo duplicado y a las lecciones aprendidas en la pandemia. “Por un lado, sabemos que hay que mantener un 75-80% de la actividad quirúrgica y que tenemos que disponer de un circuito independiente del COVID”.

“Es primordial que el paciente operado de cáncer de colon u otras patologías en el hospital no se contagie porque su pronóstico sería grave. Hemos seguido programando cirugías sin saber lo que nos vendrían las siguientes semanas”.

Considera que lo determinante es la vacunación y continuar con la actividad paralela. “Lo hemos hecho así para no olvidarnos de los pacientes no-COVID, porque los que tienen cáncer o precisan cirugía cardiovascular no pueden convertirse en las segundas víctimas”.

Más recursos

Para mantener la actividad quirúrgica a unos niveles aceptables, el doctor Planas demanda más recursos tanto materiales como humanos, “porque la situación nos obliga a organizarnos de formas distintas”.

¿Cuáles son nuestras prioridades? “Vacunar a la población; si lo hacemos al mayor número de personas de más de 50 años la situación cambiará sustancialmente. Esta es la clave para que los hospitales puedan volver a una cierta normalidad”.

También se refiere a la necesidad de disponer de un mayor número de camas para los pacientes intervenidos con circuitos diferentes, así como más camas para cuidados críticos. Pero, insiste, en la vacunación.  “Si en las próximas semanas no se consigue vacunar a un número importante de la población no se podrá volver a una actividad sanitaria más normal”, sentencia.