E.P.- Un nuevo trabajo, desarrollado por investigadores del Kimmel Cancer Center de la Universidad de Johns Hopkins (EE.UU.), podría permitirles frenar los eventos celulares inducidos por el hábito de fumar, que derivan en un 99 por ciento de los cánceres de pulmón de células pequeñas. El nuevo estudio se publica ahora en la última edición de la revista Nature.

Los autores han observado que una primitiva ruta celular, llamada Sonic Hedgehog, permanece activada por mucho tiempo, cuando en realidad debería estar desactivada, en ciertos cánceres del pulmón.

Los investigadores creen que las lesiones crónicas de los pulmones, debidas a la inhalación de humo de cigarrillos, reactivan genes en la ruta Hedgehog para reparar el daño celular en las paredes pulmonares.

La destrucción tisular pulmonar por los cigarrillos hace que las rutas habitualmente durmientes se fijen en el modo de activación, fabricando demasiadas células, resultando finalmente en cáncer.

La ruta Sonic Hedgehog se ha estudiado bien por su papel en el desarrollo de las células embrionarias mamíferas, y más recientemente por su relación con el cáncer. Ahora, los investigadores del Kimmel Cancer Center están testando fármacos en ratones, incluido uno llamado ciclopamina, que bloquea la ruta Hedgehog.

Los experimentos clínicos con seres humanos no están planeados en este momento y se espera que se puedan iniciar a unos tres o cuatro años vista. En sus experimentos, los científicos analizaron muestras de tejidos y líneas celulares cancerígenas de pacientes con cánceres de pulmón de células pequeñas y de otros cánceres de pulmón (no de células pequeñas).

De las diez muestras de tejidos estudiados, la mitad mostraron activación de la ruta de Hedgehog y una expresión aumentada de una de sus dianas, el gen Gli1. Los hallazgos se confirmaron observando las líneas celulares de los cánceres de células pequeñas, en los que cinco de cada siete líneas examinadas mostraron similar activación de la ruta de Hedgehog y del gen Gli1. La activación limitada de la ruta se encontró en los cánceres de pulmón que no eran de células pequeñas.

El estudio es uno de los primeros intentos de manipular terapéuticamente esta ruta y es un perfecto ejemplo de cómo la ciencia básica del desarrollo puede tener implicaciones clínicas en un periodo de tiempo relativamente corto.