La colonización de la herida de la piel por bacterias u otros patógenos puede llevar a una inflamación severa. En el peor de los casos, esto puede resultar en septicemia o amputación. Por lo tanto, es esencial un tratamiento rápido. Sin embargo, el creciente número de bacterias que desarrollan resistencia a los antibióticos ha hecho que las opciones de tratamiento sean cada vez más limitadas.

Investigadores del Charité-Universitätsmedizin Berlin (Alemania) han descubierto un nuevo mecanismo defensivo que permite a la piel destruir activamente las bacterias. En su trabajo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores plantearon la hipótesis de que la defensa de la piel contra los patógenos podría incluir mastocitos.

Los investigadores sospechan que el papel de los mastocitos va más allá de la mediación de respuestas inmunológicas anormales, con algunos resultados que sugieren que juegan un papel en la defensa de nuestro organismo contra los patógenos. Esto llevó al equipo de investigación a estudiar si los mastocitos podrían estar involucrados en la respuesta de la piel del huésped a la infección bacteriana de la herida y en la cicatrización de la herida, y en qué medida.

Usando un modelo animal, estudiaron los efectos de la ausencia de mastocitos en la cicatrización de heridas después de la infección. Así, observaron que, al quinto día después de la infección, el número total de bacterias presentes en la herida era 20 veces mayor si los mastocitos estaban ausentes. Esto provocó que la herida infectada tardara varios días más en cerrarse.

De acuerdo con los hallazgos de los investigadores, el efecto de eliminación de bacterias de los mastocitos es un producto de la liberación de interleucina 6. Esta molécula estimula las células de la capa superficial de la piel, provocando la liberación de péptidos antimicrobianos (AMP), cadenas proteicas cortas que destruyen bacterias, virus y hongos.

“Nuestro estudio ha demostrado la naturaleza y el alcance de la participación de los mastocitos en el mecanismo de defensa de la piel del huésped contra las bacterias. Esto nos ayuda a entender mejor el significado de los mastocitos en el organismo humano y cómo su papel va más allá de ser un mero mediador de reacciones alérgicas”, asegura el principal autor del trabajo, Frank Siebenhaar.

Aprovechando su conocimiento de la interleucina 6 y su función clave, los investigadores encontraron que la aplicación de la interleucina 6 a la herida antes de la infección trae una mejor defensa contra las bacterias, incluso en animales con sistemas inmunes intactos. Los investigadores también pudieron replicar este efecto en el tejido humano.