Investigadores del University of Colorado Anschutz Medical Campus (Estados Unidos) han descubierto unos factores que pueden ser capaces de predecir la supervivencia a largo plazo de pacientes con adenocarcinoma ductal pancreático, el tipo más común de cáncer de páncreas.

Publicado en la revista ‘Annals of Surgery’, el nuevo trabajo ofrece una hoja de ruta con nuevas pautas para los médicos a la hora priorizar los tratamientos. “Nuestra investigación sugiere que se debe considerar un nuevo concepto de resecabilidad que refleje la biología del tumor y la respuesta a la quimioterapia”, han comentado los investigadores.

Por lo tanto, prosigue, esto superará parcialmente las pautas existentes que se basan principalmente en las características anatómicas del tumor, las cuales son “extremadamente subjetivas” y varían de centro a centro y de “cirujano a cirujano”.

Concretamente, en el estudio los investigadores han analizado a casi 8.000 pacientes con adenocarcinoma ductal pancreático que se sometieron a resección pancreática entre enero de 2010 y diciembre de 2016. De esta forma, observaron que los principales factores pronósticos para la supervivencia fueron la edad, el sexo, los niveles de antígeno de carbohidratos CA 19-9, el tamaño del tumor, el sitio primario donde se localizaba, o el tratamiento neoadyuvante, entre otros factores.

Herramienta “útil” para la selección de la terapia

Uno de los principales resultados obtenidos en el trabajo fue que el compromiso tumoral de las arterias peripancréaticas en las exploraciones preoperatorias, históricamente considerado como una contraindicación para la cirugía, “no tiene un impacto negativo” en las tasas de supervivencia después de la resección.

“Este es el único nomograma existente basado en variables objetivas preoperatorias capaces de evaluar la posibilidad de supervivencia a largo plazo después de la cirugía para PDAC. Nuestros resultados sugieren que las clasificaciones actuales de resecabilidad en las características anatómicas y radiológicas locales ya no deberían considerarse precisas y que deberían definirse criterios pronósticos más precisos. El nuevo nomograma PDAC puede convertirse en una herramienta útil para pacientes y médicos en la selección de la terapia”, han apostillado los expertos.

De hecho, el estudio ofrece la ventaja de estimar el resultado de cada paciente antes de una operación e, independientemente, de las características anatómicas locales del tumor, con el fin de comprender si un paciente es candidato o no para una operación en función de su supervivencia prevista a largo plazo.

“Al proporcionar un enfoque multidisciplinario para el tratamiento de enfermedades pancreáticas, ofrecemos a los pacientes atención personalizada. El resultado es la introducción de un nuevo concepto de estadificación basada en el pronóstico para los pacientes y la posibilidad de superar el viejo concepto y las limitaciones de la estadificación anatómica de la enfermedad”, han zanjado.