Investigadores de la Universidad de Osaka, en Japón, han identificado las vías moleculares perturbadas y han revelado los mecanismos subyacentes que podrían informar sobre una estrategia terapéutica eficaz y muy necesaria, según publican en el ‘Journal of Clinical Investigation’.

La pancreatitis crónica (PC) se caracteriza por una inflamación de la glándula que provoca su contracción, la sustitución de los elementos glandulares por tejido fibroso (fibrosis) y la pérdida de su función.

Los pacientes sufren síntomas abdominales, mala digestión y los consiguientes trastornos nutricionales. También pueden desarrollar diabetes mellitus y, en algunos casos, incluso cáncer de páncreas. Se sabe que el abuso del alcohol y las mutaciones de los genes de las enzimas digestivas desencadenan la PC, pero los mecanismos moleculares subyacentes siguen sin estar claros.

Las sospechas del equipo de investigación recayeron en dos canales moleculares de comunicación celular, denominados vías de señalización PI3K y Hippo, que han sido implicados en el desarrollo del cáncer de páncreas.

Función del factor de crecimiento del tejido conectivo

El co-primer autor, Takahiro Kodama, explica que “en los experimentos de laboratorio, pudimos establecer el papel fundamental del factor de crecimiento del tejido conectivo (CTGF) en el desarrollo de la CP. La inhibición de PTEN y SAV1 aumenta el CTGF que, a su vez, induce una transformación patológica de los tipos de células glandulares denominada metaplasia acinar a ductal (ADM). También activa las células estrelladas pancreáticas y los macrófagos, que promueven la fibrosis en la CP”.

Se trata de rasgos distintivos de la inflamación crónica en el páncreas con potencial para desencadenar la carcinogénesis. Además, los investigadores pudieron demostrar que la inhibición del CTGF en modelos animales aliviaba la inflamación, la fibrosis y la formación de ADM en la CP, y pudieron confirmar estos hallazgos experimentales mediante el análisis del tejido pancreático humano.

Estos descubrimientos explican los mecanismos moleculares que sustentan el desarrollo y la progresión de la inflamación crónica en el páncreas, y sugieren que el CTGF puede ser una nueva y fructífera diana terapéutica en la búsqueda de una terapia eficaz contra la pancreatitis crónica.