Las leucemias en adultos deben ser una prioridad de atención, por lo que es importante reforzar su diagnóstico temprano, y así evitar la rápida evolución que tiene en el cuerpo.

De acuerdo con datos del Global Cancer Statistics (Globocan), la leucemia representa el noveno cáncer más frecuente en México, al reportarse en 2020 un total de 6 mil 955 nuevos casos y 4 mil 786 defunciones por esta enfermedad.

Es así que, de los casos reportados en ese año, más del 50% de los pacientes mexicanos fallecieron; en gran medida por la falta de diagnóstico temprano y desconocimiento del padecimiento que impiden un tratamiento oportuno.

Es por eso que la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC) continúa con su campaña “Súmate a la Vida” para la concientización sobre cánceres hematológicos haciendo un llamado a médicos generales y especialistas en enfermedades de la sangre.

En México, la edad promedio al diagnóstico de la Leucemia Mieloide Aguda (LMA), una de las más frecuentes, puede aparecer alrededor de los 47 años, mientras que en otros países se diagnostica a los 68 años. Es decir, 20 años antes, lo cual impacta la productividad de los pacientes mexicanos.

Características de la leucemia mieloide aguda

Es un cáncer de la sangre que inicia en la médula ósea y progresa de manera rápida, por ello, se denomina aguda. Se le conoce como leucemia mielógena porque afecta a un grupo de glóbulos blancos llamados “células mieloides”, que normalmente se convierten en los diversos tipos de células sanguíneas maduras.

En algunas ocasiones puede afectar a otras partes del cuerpo como los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) o los testículos.

Si bien no se conoce la causa exacta que causa la leucemia mieloide aguda, sí se conocen factores de riesgo asociados, es decir, circunstancias que aumentan las posibilidades de que una persona desarrolle la enfermedad.

Factores de riesgo asociados a la leucemia mieloide

  • Exposición a agentes químicos. Sustancias presentes en algunos pegamentos, detergentes y productos de limpieza.
  • Tratamiento previo para el cáncer como quimioterapia y radioterapia.
  • Exposición a radiación.
  • Trastornos hematológicos previos.

 

La leucemia linfocítica crónica

Es un cáncer en el que el riesgo aumenta a medida que se envejece. Alrededor de 9 de cada 10 casos con leucemia linfocítica Crónica (LLC) tienen más de 50 años.

Es un tumor que se origina en los linfocitos, en concreto, un tipo específico de linfocitos de línea B maduros. Las células cancerosas se originan en la médula ósea, pero luego llegan hasta la sangre.

Se le determina como “crónica” porque, por lo general, avanza más lentamente que otros tipos de leucemia. Además, es más difícil de curar y los tratamientos actuales, aunque son muy efectivos, rara vez eliminan por completo la enfermedad; sin embargo existen tratamientos para ayudar a controlarla.

Los síntomas de estos cánceres son muy generales y pueden ser asociados con otras enfermedades, pero es importante tenerlos en cuenta y ante cualquiera de ellos hacerse una biometría hemática.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Pérdida de peso
  • Cansancio
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna
  • Pérdida del apetito
  • Piel pálida
  • Moretones
  • Dolores en los huesos o articulaciones
  • Problemas de coagulación
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Anemia