En el marco del 41 Congreso Virtual de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), se ha celebrado la mesa “Riesgo cardiometabólico: ¿Dónde empieza y dónde acaba?”. En la misma se ha puesto de manifiesto que existe un estrecho vínculo entre diabetes y enfermedad cardiovascular. De hecho, hasta un 40 por ciento de los ingresos por diabetes en Medicina Interna tiene su origen en una enfermedad cardiovascular. Bien sea por una insuficiencia cardiaca, en el 20 por ciento de los casos, o por ictus, cardiopatía isquémica o enfermedad arterial periférica. Así lo puso de manifiesto la doctora Juana Carretero, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Comarcal de Zafra y vicepresidenta primera de la SEMI.

Igualmente, se ha explicado que la resistencia a la insulina es uno de los principales factores determinantes del riesgo cardiometabólico. Se unen la inflamación de bajo grado, la elevación de la presión arterial o la alteración de los niveles de lípidos en la sangre (dislipemia). Estos factores favorecen el desarrollo de enfermedad cardiovascular, enfermedad renal y diabetes tipo 2.

Reducir los ingresos por diabetes

Es por ello que es fundamental actuar de forma precisa desde el principio. Es decir, cuando hay factores de riesgo de tener este síndrome cardiometabólico. En este sentido, los expertos han insistido en la necesidad de dirigirse hacia una medicina de precisión en el tratamiento de la diabetes tipo 2 para reducir los ingresos por diabetes.

Sobre el tratamiento para evitar ingresos por diabetes, actualmente hay disponibles muy buenas opciones terapéuticas cardiometabólicas. En concreto, señalaban fármacos como los análogos del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), como semaglutida. Este reduce significativamente los niveles de glucosa en sangre, al tiempo que ayuda en el control del peso. De esta forma, hace que descienda el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular grave.