Este lunes, 25 de noviembre, se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En este contexto, buscamos los protocolos que desde el consultorio médico deben seguirse en caso de atender a una víctima de violencia de género.

En el estado de Oaxaca, el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) ha construido un documento en el cual se hace un análisis detallado desde el ámbito jurídico, psicológico y médico de las mujeres que sufren violencia y cómo se debe actuar. Este probablemente sea el único en México.

La minimización del dolor y las conductas violentas son un obstáculo para la denuncia directa de las mujeres contra sus agresores, estas habilidades de adaptación han sido ampliamente estudiadas y tienen como objetivo, justificar su realidad violenta por una considerable falta de autoestima.

Las víctimas de violencia suelen desarrollar trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos y suelen somatizar a través de enfermedades, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales.

La responsabilidad del médico:

      • Se le debe dar prioridad a los casos de violencia de género.
      • Se debe atender con calidez, confidencialidad y respeto a la dignidad de las personas.
      • La atención debe ser integral, es decir, se debe canalizar a otros servicios o instituciones que puedan ser resolutivos (psicológicos o legales).

Sobre el comportamiento del personal:

      • Deben considerarse los diferentes tipos de violencia, no solo la evidencia física.
      • Evitar etiquetar a la paciente maltratada con otras patologías
      • Escuchar con atención y brindar seguridad y comodidad e informar que no es la única que lo sufre.
      • Explicar el tipo de ayuda médica que recibirá.
      • Comunicarse con mayor asertividad que la cotidiana y con lenguaje comprensible.
      • Mostrar empatía con la víctima.

Factores que ayudan a reconocer a una posible víctima:

        • Describe la lesión de manera vaga y suele acudir tiempo después del percance.
        • Tiene comportamientos nerviosos, ansiosos o a la defensiva.
        • Puede referir el mal carácter de su pareja y no tener control de su vida.
        • Historia clínica con tendencia a accidentes, uso frecuente de analgésicos o tranquilizantes.
        • En caso de embarazo tienen poco cuidado prenatal o tienen deseos de abortar.

Intervención:

      • Valoración.
      • Cuidado a lesiones físicas, evitar infecciones, evaluar afecciones a órganos.
      • Tratar enfermedades de transmisión sexual.
      • Aplicar medidas de contracepción, orientar en caso de embarazo o remitir en caso de mayor complejidad.

De acuerdo con diferentes testimonios de médicos, de todos los casos que se observan con señales de violencia, solo el 10% toma acciones legales en contra de su agresor, mientras las otras víctimas suelen volver.

Médicos refieren que es insuficiente la atención para este tipo de casos a nivel médico y legal, solo las asociaciones civiles generan protocolos, pero no hay protocolos de atención desde las instituciones médicas o gubernamentales y capacitación en este tema en la CDMX y mucho menos un acercamiento en el aula.

Para conocer más sobre este protocolo, dé click aquí http://cedoc.inmujeres.gob.mx/PAIMEF/Oaxaca/oax06.pdf