El factor de riesgo más importante para el desarrollo de este cáncer es la infección por Helicobacter pylori y su asociación con la gastritis atrófica, además de la metaplasia intestinal. Los antecedentes familiares también incrementan su riesgo de aparición. Otros factores, con efecto más modesto son, por ejemplo, una dieta rica en salazones y ahumados, la obesidad o un consumo escaso de frutas y verduras.

"Hace 30 años el cáncer de estómago tenía una mayor incidencia en los países desarrollados," explica José Carlos Marín Gabriel, experto de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, "pero en las últimas décadas ha disminuido significativamente. Sin embargo, suele diagnosticarse en fases avanzadas, lo que implica una elevada mortalidad".

Factores de riesgo

Las infecciones por la bacteria Helicobacter pylori son la causa principal de cáncer de estómago. La infección prolongada del estómago por esta bacteria puede conducir a una inflamación, llamada gastritis atrófica crónica, y a cambios precancerosos del revestimiento interno o capa mucosa del estómago (metaplasia intestinal y displasia). La infección por Helicobacter pylori se asocia también con algunos tipos de linfoma gástrico.

"Los familiares de primer grado de un paciente diagnosticado con cáncer de estómago deben consultar al especialista en Aparato Digestivo. Para la población en general no hay mejor recomendación que una dieta rica en frutas y verduras, evitar la obesidad, no fumar y no beber alcohol o hacerlo con la máxima moderación", explica el Dr. Marín, que expondrá

 los recientes avances en cáncer de estómago durante el LXXVI Congreso Anual de la SEPD (Sociedad Española de Patología Digestiva), que se celebra en Madrid en el marco de la SED (Semana de las Enfermedades Digestivas) los días 9 al 11 de junio, dentro de la sesión "Lo último y más relevante en endoscopia".

Las personas con Helicobacter pylori y a quienes se les ha detectado gastritis atrófica y metaplasia intestinal deberían someterse a un seguimiento endoscópico para que las lesiones no empeoren y deriven en un cáncer de estómago. El tratamiento del Helicobacter pylori permite reducir drásticamente la evolución hacia un cáncer de estómago, aunque es imprescindible hacer un seguimiento endoscópico correcto de las lesiones pretumorales que ya puedan haber aparecido (atrofia o metaplasia intestinal).