La hepatitis aguda infantil no tiene relación con otros tipos de hepatitis ya conocidos, como el A,B,C,D y E.

Así lo considera Roberto Vázquez Campuzano, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien afirma que este padecimiento es un evento fuera de lo común y puede estar relacionado con varios factores.

Como lo adelantó El Médico Interactivo México, en la entrevista hecha al infectólogo pediatra, Antonio Luévanos Velázquez, la hepatitis aguda infantil puede derivarse de algunas hipótesis, mismas que no se han comprobado:

  • La primera hipótesis se vincula con el “adenovirus41”, que se relaciona a su vez con casos en su mayoría de gastroenteritis.
  • La segunda hipótesis se relaciona a los contagios por el COVID-19, sobre todo porque un porcentaje de niños enfermos de hepatitis en países como Inglaterra e Israel fueron contagiados del virus previamente.
  • La tercera hipótesis tiene relación con la intoxicación por medicamentos, como el paracetamol en niños.
  • La última hipótesis se basa en la baja de defensas debido a que los menores estuvieron en confinamiento por dos años.

 

Recomiendan vacunas contra la hepatitis

En la Gaceta de la UNAM, el académico destaca que la mayoría de casos de hepatitis aguda suele atacar a niños menores de cinco años y su prevalencia es de hasta el 70%.

Por lo anterior, sugiere que es necesario vacunar a las personas contra la hepatitis tipo A hasta que cumplan su primer año de vida.

En el caso de la hepatitis B, la recomendación es aplicar tres vacunas en los primeros seis meses de vida para prevenir la enfermedad.

La hepatitis A no deja secuelas en los niños, asegura, mientras que en el caso del tipo “B”, existe el riesgo de que el paciente se vuelva portador crónico si la infección ocurre en los primeros cinco años de vida.

Cuidados sanitarios

El experto de la UNAM emite recomendaciones que además de prevenir contagios por COVID-19, servirá también para evitar a la hepatitis aguda infantil:

  • El lavado de manos.
  • Cubrirse con el antebrazo al estornudar.
  • Evitar comer en establecimientos donde no se tengan las medidas de higiene necesarios.
  • Lavar los alimentos y desinfectarlos antes de comerlos.

 

El infectólogo pediatra, Antonio Luévanos, dijo en entrevista que durante esta época del año, donde las altas temperaturas prevalecen, se corre el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales.

Lo anterior, debido a una descomposición temprana de los alimentos y falta de higiene a la hora de comerlos.

Hasta ahora, ya suman alrededor de 500 contagios de hepatitis aguda infantil en países como Estados Unidos, Reino Unido, Israel y México.