La Organización Médica Colegial (OMC) ha instalado en su sede, situada en la Plaza de las Cortes de Madrid, 80 lazos negros en sus balcones en homenaje a los médicos fallecidos por la COVID-19 en el ejercicio de su profesión. En el mismo acto se han guardado 80 segundos de silencio.

Serafín Romero, presidente de la OMC, y otros directivos han acudido al homenaje. También han asistido Ana Pastor, vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados; Rosa Romero, presidenta de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, entre otros diputados.

“Los Colegios de Médicos de España queríamos hacer un homenaje y un reconocimiento público a los 80 compañeros, médicos y médicas, que han fallecido durante el ejercicio de su profesión en la atención de la pandemia de Covid-19”, ha comentado el presidente de la entidad colegial.

“Este homenaje es también para los compañeros que aún siguen luchando con las complicaciones de esta enfermedad. Además, recordamos a otros tantos que están dando lo mejor de esta profesión en estos momentos. Se lo debemos a los que ya no están con nosotros”, ha dicho Serafín Romero.

Médicos fallecidos por la COVID-19

Los médicos fallecidos por la COVID-19 tendrán la condición de colegiados de honor nacional con emblema de plata de la OMC. Esta entidad ha recordado su solicitud para que la profesión médica sea declarada profesión de riesgo en España. Así, ha solicitado la inclusión del SARS-CoV-2 como patógeno humano del grupo de riesgo 4 a todos los efectos. Pueden causar una enfermedad grave y suponen un serio peligro para los trabajadores por el riesgo de propagación y la falta de tratamientos curativos.

Por ello, desde la corporación se incide en que esta enfermedad, procedente de la dedicación laboral, se inserta en un ejercicio de riesgo continuado. El nivel de riesgo de contagio por COVID-19 existe para todos los trabajadores sanitarios en su función asistencial, en sus distintos grados, desde un nivel bajo (laboratorios) hasta el nivel crítico (UCI), pero al lado de la certeza sobre la existencia de los grados de riesgo se encuentra la de la existencia misma del riesgo y su conexión con el desempeño laboral.

Por todo ello, y en memoria de los compañeros que ya no están, de todos aquellos que sufren y han sufrido las consecuencias de esta enfermedad y de aquellos que se encuentran en primera línea, la OMC demanda a la Secretaria de Estado de la Seguridad Social y Pensiones que se reconozca a la profesión médica como profesión de riesgo.