La gripe es una enfermedad

muy prevalente que cada

año afecta a entre el 5 y 15

por ciento de la población, lo

que equivale en España a cerca

de 7 millones de personas.

La experiencia nos dice que

cuando uno se contagia, todos

van detrás: los niños, los

padres, los abuelos, los compañeros

de trabajo…

Todos conocemos los primeros

síntomas gripales: tras

un periodo de incubación,

aparecen los escalofríos, el

malestar general, dolores musculares,

cansancio y fiebre

brusca y alta. Ante estas primeras

manifestaciones que

nos indican que hemos contraído

la enfermedad, lo importante

es actuar cuanto antes,

en las primeras 24 horas,

para así acortar su duración y

facilitar la recuperación.

Es en este ámbito donde la

homeopatía se convierte en

un gran aliado, por su eficacia

y excelente tolerancia y por

ser muy cómodo de tomar,

además de la ausencia de contraindicaciones

y de su perfecta

compatibilidad con los fármacos

habituales. Es muy

recomendable comenzar el

tratamiento en cuanto aparezca

el menor síntoma por lo

que cobra especial importancia

disponer de estos medicamentos

“a mano” en el botiquín

de casa.

En la actualidad, los antigripales

homeopáticos están

disponibles en más de 60 países,

en algunos de los cuales

son la primera elección de los

ciudadanos cuando se enfrentan

al contagio. De hecho, en

Francia, el primer medicamento

de venta sin receta para el

alivio de los síntomas gripales

es un medicamento homeopático.

Además, según un estudio

realizado en este país en

2008, el 95 por ciento de los

consumidores de antigripales

homeopáticos está satisfecho

con su eficacia.

La prevención

Según los expertos, España

está pasando por la peor epidemia

de gripe de los últimos

cuatro años. Y esta situación

aun no ha terminado. El riesgo

de contraerla permanece

por lo que, ahora más que

nunca, la prevención es la clave

esencial para evitar el inicio

y desarrollo de la gripe, tanto

en adultos como en niños. Y

ante ello debemos estar preparados.

En este sentido, la homeopatía

también ayuda a hacernos

más fuertes frente al

invierno, previniendo el contagio,

algo importantísimo especialmente

en las personas

más expuestas: niños que empiezan

en la guardería o en el

colegio, trabajadores con riesgo

alto de contagio (profesores,

profesionales sanitarios,

cuidadores de ancianos…)

“La ventaja de la homeopatía

a la hora de prevenir la

gripe frente a los métodos

convencionales se basa en que

con este método terapéutico

conseguimos cubrir un mayor

espectro de virus, no sólo el

de la gripe”, explica Jorge

Manresa, pediatra y médico

homeópata.

Para la prevención de gripe

y resfriados se recomienda

tomar el medicamento homeopático

antigripal una vez a la

semana durante el invierno. A

la vez, no debemos olvidar

adoptar otras sencillas medidas

que nos ayudarán a mantenernos

lejos del contagio:

llevar una dieta equilibrada y

rica en vitamina C, lavarse las

manos con frecuencia, evitar

los cambios bruscos de temperatura

y los locales con el

ambiente cargado, mantener

la casa ventilada y evitar, en

la medida de lo posible, el

contacto con personas que

estén pasando por un proceso

gripal.

En el caso de los niños, según

explica el doctor Manresa,

“ya que no se les suele

prescribir la vacuna salvo que

tengan algún problema específico”,

pueden tomar homeopatía

para prevenir esos

catarros tan frecuentes y recurrentes

en las guarderías y

colegios, siendo aconsejable

que empiecen en septiembre,

al inicio del curso escolar. Los

medicamentos homeopáticos,

que se administran normalmente

por vía sublingual, pueden

ser diluidos en agua y administrados

a los menores a

través del biberón.

Otra ventaja para los niños

es que los antigripales homeopáticos

se presentan habitualmente

en tubos de pequeñas

bolitas de sacarosa y lactosa

con un sabor dulce que facilitan

la administración a los más

pequeños.

No olvide que…

¡Más vale prevenir que curar! Lo

ideal es anticiparse a la gripe siguiendo

un tratamiento preventivo.

Cualquier momento es

bueno para empezar y se puede

tomar durante todo el invierno

para protegernos tanto de la

gripe como de los catarros y de

toda la patología vírica.

El médico o el farmacéutico

pueden aconsejarle sobre el

tratamiento homeopático

antigripal y la forma correcta

de tomarlo.