Redacción. Toledo.- El Servicio de Cirugía Vascular del Complejo Hospitalario de Toledo ha empleado esta semana, por primera vez en España, una técnica pionera para el tratamiento de la estenosis carotídea. Este nuevo procedimiento ha sido diseñado por el doctor Enrique Criado, jefe de la división de Cirugía Vascular de la Universidad de Stony Brook, de Nueva York, un cirujano vascular de prestigio internacional, que esta semana ha realizado en Toledo seis intervenciones de este tipo junto al equipo de Cirugía Vascular del Complejo Hospitalario Toledo, al frente del cual se encuentra el doctor Manuel Doblas.

Hasta ahora, el procedimiento más reconocido y que mejores resultados había arrojado para el tratamiento de esta patología era la endarterectomía carotídea, una técnica consistente en la realización de una incisión en el cuello a través de la cual se aborda esta arteria para limpiar las placas de ateroma que hay en sus paredes interiores.

Sin embargo, para el tratamiento de pacientes con restenosis, principalmente aquellos que han sufrido cáncer en el cuello, existe otra posibilidad, que es la dilatación y colocación de un stent transluminal a través de un abordaje cervical. El gran peligro de esta técnica es que durante el proceso de ejecución se embolice el cerebro con fragmentos, produciendo importantes daños neurológicos al paciente.

Para evitarlo, la técnica diseñada por el doctor Criado introduce la protección cerebral mediante la inversión del flujo de la arteria carótida interna durante la manipulación con una fístula carotideoyugular, minimizando así las posibilidades de embolización.

Se trata pues de un procedimiento con extraordinarias medidas de seguridad que ofrece además importantes ventajas para el paciente, ya que se eliminan las potenciales complicaciones que presenta la intervención transfemoral.

Además, está muy indicada para aquellos casos en los que el abordaje por vía femoral no se puede realizar por la presencia de tortuosidad en los troncos supraórticos. Asimismo, conlleva un importante ahorro económico ya que no requiere la utilización de filtros de oclusión transfemoral, un sistema muy costoso.

Las seis intervenciones que se han realizado esta semana en el hospital toledano se han resuelto sin complicaciones y con unos resultados técnicos francamente favorables. Prueba de ello es que a las 24 horas de la operación los pacientes han recibido el alta.

El próximo mes de mayo el doctor Criado volverá a Toledo para realizar otras 12 intervenciones de este tipo. Para la implantación definitiva de esta técnica en el Complejo Hospitalario Toledo se tendrán en cuenta los resultados obtenidos en estas operaciones y de las que se realizan en la Universidad Stony Brook.