La Fundación Signo ha hecho entrega de los Premios Profesor Barea 2012, una iniciativa que en su décima edición pretende destacar y reconocer la labor de las instituciones públicas y privadas en la mejora de la gestión sanitaria y el desarrollo de nuevas iniciativas que procuren la optimización de los servicios asistenciales. En opinión de la doctora Elena Miravalles, presidenta de la Fundación Signo y secretaria del jurado que concede estos premios, «reconocemos el esfuerzo realizado por centros sanitarios para la implantación de sistemas de gestión sanitaria de excelencia, que permitan dar respuesta tanto a la sostenibilidad del sistema como a una atención sanitaria de calidad».

En esta décima edición de los Premios Profesor Barea se han presentado un total de 31 trabajos, resultando galardonadas las iniciativas presentadas por el Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), el Hospital de Galdakao (Vizcaya), el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el Hospital Infanta Cristina de Parla (Madrid).

En la modalidad «Los centros sanitarios como empresas de servicios: Gestión global» ha sido premiado el trabajo «Medicina Mayor Ambulatoria y alternativas a la hospitalización convencional como solución a la falta de camas para ingreso hospitalario» del Hospital Universitario de Bellvitge. El proyecto, presentado por Xavier Corbella, gerente del centro, evalúa un proyecto de colaboración en la gestión entre clínicos y gestores que ha logrado  reducir tanto las estancias hospitalarias, como el tiempo de espera hasta el ingreso de los pacientes procedentes de urgencias. Diez años después, y a través de la implantación de unidades asistenciales que respondían al criterio de Medicina Mayor Ambulatoria, tan sólo el 10% de los pacientes que acceden al Servicio de Urgencias del hospital son finalmente ingresados, se ha reducido notablemente la estancia media hospitalaria, y el centro ha alcanzado unos índices de calidad muy satisfactorios, medidos en términos de estancias, mortalidad, complicaciones y reingresos.

En la Categoría «Proyectos Multientidad», la Fundación Signo ha reconocido la labor desarrollada por el Hospital de Galdakao (Vizcaya), la Subdirección de Calidad de Osakidetza y el Instituto Ibermática de Innovación (Vitoria) que han presentado «Kodifika». Este proyecto ha establecido un sistema de codificación automática de los diagnósticos generados en consultas externas, con el fin de medir la actividad asistencial ambulatoria. Kodifika, que ha supuesto una inversión de 96.000 euros, ya está plenamente integrado en la historia clínica electrónica de los pacientes y es considerado una herramienta de gestión de gran utilidad para realizar una verdadera codificación centralizada de los diagnósticos que se realizan en la red asistencial del País Vasco.

Por su parte, el proyecto «Procedimiento para la aplicación de importes máximos de financiación de la prestación con productos dietéticos del Sistema Nacional de Salud» del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha sido premiado en la modalidad «Gestión de un área de conocimiento». Mediante esta iniciativa, el Ministerio implantó en 2011 un sistema para establecer importes máximos de financiación para los tratamientos dietoterápicos utilizados por pacientes con trastornos metabólicos congénitos y para los productos de nutrición enteral domiciliaria. La implantación de este nuevo sistema de fijación de precios de los productos financiados en esta área ha supuesto un descenso del 6,47 por ciento del precio medio de los productos y espera traducirse en un ahorro teórico superior a los 20 millones de euros en 2012.

Finalmente, el Hospital Infanta Cristina de Parla ha sido premiado en la modalidad «Innovación, Desarrollo y Nuevas Tecnologías», con el proyecto «Resultados de un programa de administración de quimioterapia mediante identificación por código de barras». Esta iniciativa, enmarcada dentro de la Estrategia de Seguridad del Paciente de la Comunidad de Madrid, nació con el objetivo de reducir los errores producidos en la administración de quimioterapia a los pacientes, situación que se produce entre el 5 y el 14 por ciento de los casos. Un equipo multidisciplinar del centro, integrado por farmacéuticos, oncólogos, personal de enfermería y técnico, diseño un circuito de dispensación electrónico de quimioterapia, cuya seguridad estaba garantizada a través de un riguroso sistema de etiquetado para la identificación de pacientes, profesional sanitario y medicamentos administrados.

Según la doctora Elena Miravalles, «la limitación de los recursos convierte en imprescindible una gestión adecuada, más aún en un ámbito tan esencial como es la Sanidad».  Por esta razón, «nuestra Fundación sigue promoviendo la labor de una mejor gestión sanitaria, y en esta décima edición de los Premios Profesor Barea, ha destacado especialmente el nivel alcanzado por los proyectos presentados y su carácter innovador».