Investigadores de la Universidad de Bolonia (Italia) han realizado un estudio en ratones que demuestra que la exposición prenatal a la nicotina y sus derivados produce efectos a largo plazo sobre el sueño y la respuesta al estrés en algunas zonas del cerebro.

"Los resultados de este estudio muestran cómo el sueño en los adultos puede verse influido por acontecimientos ocurridos en las primeras etapas de la vida", explica Giovanna Zoccoli, que coordinó la investigación, publicada en ‘Scientific Reports’, una revista del grupo ‘Nature’. "Según nuestros datos, el control de los factores ambientales durante el embarazo es fundamental no solo para la salud de la mujer, sino también para la de la descendencia", añade.

Los investigadores utilizaron modelos experimentales para este estudio y analizaron los efectos en los adultos de la exposición perinatal a la nicotina y sus derivados. Al exponer a los ratones preñados a la nicotina en la concentración del humo de los cigarrillos, los investigadores observaron que sus crías, de adultas, mostraban una reducción significativa del sueño entre las fases de reposo y de actividad, que en los humanos corresponde al despertar matutino.

A nivel cerebral, estas investigaciones también mostraron una alteración de la expresión de los receptores de glucocorticoides (las hormonas del estrés) en el hipocampo.

La estructura del hipocampo es la más sensible al estrés durante el desarrollo del cerebro. Se trata de una estructura muy moldeable que se desarrolla sobre todo después del nacimiento y que tiene muchos receptores de corticoides, como los glucocorticoides.

Exposición a la nicotina

Este nuevo estudio demuestra que, por un lado, la exposición a la nicotina y sus derivados en las primeras etapas de la vida altera la expresión y el equilibrio de los receptores de corticoesteroides en el hipocampo y, por el otro, también muestra que la expresión de glucocorticoides en el hipocampo está vinculada a la reducción del sueño.

"Nuestros datos muestran que las alteraciones del sueño y la regulación a la baja de los corticosteroides en el hipocampo coexisten", añade Zoccoli. "Estos resultados apuntan entonces a que el consumo de nicotina durante el embarazo representa un factor de estrés que tiene efectos en el desarrollo del hipocampo de la descendencia y en sus patrones de sueño cuando son adultos", concluye.