La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en el mundo. La mayoría de las muertes por enfermedad cardiovascular se debe a infarto de miocardio y/o accidente cerebrovascular. Recientemente, una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares ha identificado una posible nueva diana  terapéutica y diagnóstica. El trabajo que se publica en Nature, ha identificado una proteína mitocondrial, ALDH4A1, como un nuevo autoantígeno implicado en los procesos de la aterosclerosis.

Los autoantígenos son moléculas del propio organismo que, por diferentes mecanismos, son reconocidas como extrañas e inducen la aparición de una respuesta inmunitaria. Esta proteína mitocondrial es registrada por los anticuerpos protectores que se producen durante el desarrollo de la aterosclerosis. Esto la convierte en una posible diana terapéutica, además de una herramienta diagnóstica potencial para esta enfermedad. Debido a que la aterosclerosis puede permanecer asintomática durante largos periodos, existe una apremiante necesidad de desarrollar nuevas herramientas diagnósticas y de tratamiento. De ahí la importancia de esta nueva diana terapéutica.

La investigación se ha desarrollado en colaboración con investigadores del German Cancer Research Center (DKFZ), el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), la FIIS-Fundación Jiménez Díaz y la Universidad Autónoma.

Una nueva diana terapéutica

En concreto, según los investigadores, ALDH4A1 se acumula en la placa de ateroma. Sus niveles en plasma están aumentados tanto en los ratones aterogénicos como en pacientes humanos con aterosclerosis carotidea. Esto la convierte en un nuevo posible biomarcador de la enfermedad.

Además, la infusión de anticuerpos A12 en los ratones retrasó la formación de placa y redujo los niveles circulantes de colesterol libre y LDL. Esto sugiere que los anticuerpos anti-ALDH4A1 pueden desempeñar un papel protector en la progresión de la aterosclerosis. Es decir, que podrían tener potencial como nueva diana terapéutica.

Para estudiar el repertorio de anticuerpos asociados a la aterosclerosis, este grupo ha llevado a cabo un análisis de alto rendimiento. Este se ha basado en el aislamiento de células B individuales y secuenciación de los genes de anticuerpos. La producción de dichos anticuerpos ha permitido evaluar su diana terapéutica (especificidad antigénica) y sus propiedades funcionales. Esta investigación se ha caracterizado por la respuesta de anticuerpos asociada a la aterosclerosis utilizando ratones deficientes para el receptor de lipoproteínas de baja densidad alimentados con dieta grasa.