Un equipo de investigadores de la Universidad de Alberta (Canadá) ha descubierto un vínculo en la batalla por el control del colesterol y las enfermedades cardíacas.

Según sus hallazgos, publicados en la revista ‘Nature Communications’, una proteína interfiere con los receptores de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) que eliminan el colesterol. El exceso de colesterol LDL puede provocar aterosclerosis (estrechamiento y endurecimiento de las arterias) y, en última instancia, un ataque al corazón.

Efectos de las estatinas

Las estatinas han demostrado reducir los eventos cardíacos entre un 20 y un 40 por ciento, pero tienen efectos secundarios que hacen que no puedan administrarse en dosis lo suficientemente altas como para que funcionen para todo el mundo. Según los investigadores, el nuevo fármaco se utilizaría en combinación con las estatinas para potenciar su efecto.

El equipo de investigación descubrió por casualidad la función de la proteína, la metaloproteinasa de matriz de tipo 1, mientras estudiaba otra proteína relacionada con la función cardíaca.

La proteína tiene otras funciones fisiológicas críticas, por lo que su laboratorio trabajará para identificar y centrarse en la región específica dentro de la proteína que actúa sobre el receptor de LDL.