La longevidad podría estar escrita en el ADN de nuestras células. Más exactamente en el ADN de la mitocondria, considerada la "central eléctrica" de la célula por ser la encargada de producir la energía que necesita nuestro cuerpo, informa el diario LA VOZ DE GALICIA en su edición digital.

Una investigación llevada a cabo con 52 italianos centenarios demostró que en las personas que superan los 100 años las probabilidades de tener una determinada mutación en el ADN mitocondrial se multiplican por cinco. Esa mutación parece concederles una ventaja a la hora de ralentizar el proceso de envejecimiento, ya que acelera la replicación del ADN, lo que en la práctica les permite reemplazar la actividad celular a medida que ésta se ve afectada por el tiempo. "Es posible que en el proceso de réplica estas moléculas se vean menos dañadas por la oxidación", señaló Giuseppe Attardi, uno de los autores del estudio.

El estudio sugiere también que en algunos casos esa mutación se hereda de la madre mientras que en otros se adquiere a lo largo de la vida. Los investigadores tomaron muestras celulares de los voluntarios con varios años de diferencia. En algunos la mutación existía desde el principio; en otros apareció con el tiempo.