Los investigadores de la Facultad de Medicina de Wake Forest, parte de Wake Forest Baptist Health en EEUU, han identificado un conjunto de nuevos marcadores genéticos que podrían conducir a nuevos tratamientos personalizados para el cáncer de pulmón.

El estudio, que aparece en ‘Cancer Research’, se basó en un descubrimiento anterior del equipo de oncología de precisión del Centro Integral de Cáncer de Wake Forest Baptist, dirigido por Wei Zhang, profesor de biología del cáncer en la Escuela de Medicina de Wake Forest y coautor correspondiente de este estudio.

Usando tecnologías de secuenciación de ADN, el equipo de Zhang descubrió que los tumores con genes KMT2 mutados, una familia de proteínas, exhiben una característica de inestabilidad genética con numerosas mutaciones en el genoma. Estos hallazgos sugieren que los genes KMT2 pueden ser necesarios para reparar los daños del ADN causados por la exposición a carcinógenos, como el tabaquismo excesivo.

Mutaciones de KMT2C y KMT2D

Los investigadores encontraron que las mutaciones en KMT2C y KMT2D (otros miembros de la familia KMT2) hacen que el cáncer de pulmón de células no pequeñas sea más sensible a los inhibidores de la polimerasa poli (ADP-ribosa) (PARP). Los inhibidores de PARP ya están aprobados para el tratamiento de pacientes con cáncer de próstata, páncreas, ovario y mama cuyos tumores tienen mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, que también se sabe que son esenciales para la reparación de daños en el ADN.

Los investigadores de este estudio sugieren que las mutaciones de KMT2C y KMT2D pueden desempeñar un papel similar al de las mutaciones BRCA1 y BRCA2 como indicador de una mejor respuesta a los inhibidores de PARP.

“En nuestro estudio, demostramos un nuevo papel de KMT2C en las respuestas al daño del ADN e identificamos las mutaciones KMT2C y KMT2D como los biomarcadores muy necesarios que podrían guiar las terapias con inhibidores de PARP para el cáncer de pulmón de células no pequeñas“, ha añadido el investigador, que planea más estudios clínicos para probar la eficacia de los inhibidores de PARP en pacientes con cáncer de pulmón.