La Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (Ifpma) -a la que pertenece Farmaindustria- ha expresado este viernes su profunda decepción con la decisión de suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual. Esta se ha adoptado en la reciente Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio. “La decisión señala erróneamente que la propiedad intelectual es un obstáculo para la respuesta a la pandemia, en lugar de un elemento que permite aportar soluciones sanitarias de forma segura y rápida a los pacientes”, ha señalado Ifpma en un comunicado.

Esta decisión está orientada a mejorar el acceso a las vacunas en países emergentes. Pero desde Ifpma se antoja innecesaria. No obstante, no existe un problema de mayor fabricación de dosis. El problema está en la distribución de las dosis disponibles. Así lo expresó recientemente el director de los Centros Africanos para el Control de Enfermedades, John Nkengasong: “Ya no es la escasez de vacunas, sino los problemas logísticos y la información errónea de la población sobre la utilidad de dichas vacunas nuestro principal problema”.

De hecho, las compañías farmacéuticas fabricantes habían superado los 13.600 millones de dosis producidas, frente a los 11.600 millones de dosis distribuidas. Esto supone un excedente de más de 2.000 millones de dosis.

Medidas sobre derecho de la propiedad intelectual

Ante la decisión tomada sobre el derecho de la propiedad intelectual, Ifpma asegura que se envía una peligrosa señal no sólo a la industria farmacéutica. También a todos los sectores innovadores.

“Desmantelar el mismo marco que ha aportado soluciones para hacer frente a la Covid-19 y ha facilitado el número sin precedentes de asociaciones, licencias voluntarias e intercambio de conocimientos que han tenido lugar durante esta pandemia puede tener efectos en cadena para el futuro”. Así, desde su perspectiva, esto podría poner en riesgo la respuesta ante crisis sanitarias en el futuro.

De esta forma, recuerda que lo que son necesarias son medidas de colaboración entre todos los sectores para lograr una mejor distribución de las dosis producidas. Sobre todo, aumentar el apoyo a los sistemas de salud de los países con menos recursos. Solo así podrán llevar a cabo los planes de vacunación de sus poblaciones.