Con gran afluencia de asistentes, se celebró en Madrid la II Jornada de Visado de Medicamentos organizada por FAISS. El lema de esta edición, “Variabilidad en el visado de inspección. Problemas y soluciones pensando en el paciente”, dio pie a un intenso debate que servirá de base para la elaboración de un futuro Documento de Consenso en el que se pretenden unificar los distintos criterios territoriales en la aplicación del visado.

Durante la anterior Jornada, celebrada en septiembre, se planteó la situación del visado y su gran variabilidad en las diferentes Comunidades Autónomas (CC. AA.) y se acordó consultar vía mail la forma en que cada territorio lleva a cabo el visado de inspección de medicamentos y productos sanitarios. Los resultados de la consulta, en la que han participado trece CC. AA. y las dos ciudades autónomas, se han dado a conocer durante la II Jornada FAISS, destacando la gran variabilidad comunitaria en aspectos como los referidos a los profesionales encargados y/o que participan en el visado (inspectores farmacéuticos y médicos, subinspectores enfermeros, farmacéuticos de AP y personal auxiliar de apoyo), los programas informáticos, el acceso a la historia clínica del paciente, o a las recetas emitidas a pacientes desplazados. Igualmente, se ha constatado una gran disparidad en cuanto al porcentaje de prescripción que existe entre receta electrónica y en papel, teniendo en cuenta que en algunas CC.AA. la receta en formato papel se usa para prescribir determinados productos, como las vacunas, y el resto se lleva a cabo en electrónica, mientras que en otras, por el contrario, existe mucha prescripción electrónica y poca en papel.

Principales problemas

 La principal problemática detectada tras analizar la situación planteada por cada Comunidad la resumió durante la Jornada Valle de la Azuela, jefe de Servicio de Control de la Prestación Farmacéutica en la Gerencia de Inspección del Servicio de Salud de Castilla La Mancha (Sescam).

Así, por ejemplo, en relación con la prescripción, una de las principales  fuentes de conflicto en todas las CC. AA. han sido las prescripciones médicas  llevadas a cabo fuera de las indicaciones financiadas, lo que supone que, el visado será negado, “con el consiguiente enfado por parte del paciente”.

Asimismo, se han encontrado marcadas diferencias en la implementación de la receta electrónica y del visado electrónico: mientras que en algunas CC. AA. no está plenamente instaurada la receta electrónica, en otras lleva años, y lo mismo pasa con el visado electrónico. También se han señalado ciertas carencias en la cumplimentación de determinados datos en las recetas de papel, como el TSI del paciente, que en algunas aparece impreso y en otras no.

Es frecuente además que el informe clínico del médico esté incompleto, que pacientes desplazados acudan a la inspección sin informe médico, o que el diagnóstico del paciente figure en el informe clínico pero no en su historia clínica.

Problemas muy comunes relacionados con los profesionales son igualmente la falta de comunicación entre los médicos prescriptores y la inspección que realiza el visado (“una herramienta muy útil para solucionar problemas”, en opinión de Valle de la Azuela); también, el déficit de formación de los médicos respecto al visado y su falta de conocimiento sobre el papel que realiza la inspección en el visado (“nos ven como simples controladores en relación con la financiación…”).

El Ministerio de Sanidad también está implicado en algunos de los problemas percibidos por los profesionales. Es el caso del elevado número de productos que requieren visado de inspección, la falta de claridad en las indicaciones financiadas, o la falta de accesibilidad comunicativa con el Ministerio en consultas relacionadas con indicaciones autorizadas para los medicamentos que requieren visado.

Por último, los problemas percibidos en relación con las oficinas de farmacia son, principalmente, los causados por los inadecuados “adelantos” de la medicación y/o productos que requieren visado de inspección.

Soluciones

 Las soluciones planteadas por los profesionales que han respondido a la consulta pasan por una serie de propuestas, como la mejora de la comunicación entre la inspección y los médicos prescriptores; la difusión entre los médicos prescriptores del concepto de visado y de la diferencia entre indicación y financiación (“que la mayoría no distingue”); el fomento de la comunicación entre la inspección de las diferentes CC. AA. mediante mail, teléfono, etc. para solventar incidencias con los pacientes desplazados; la constitución de comisiones específicas de indicación y requerimiento de ciertos grupos (por ejemplo, para los productos quimioterápicos); o posibilitar desde cada Comunidad el acceso de los inspectores a la historia clínica de los pacientes.

Otras de las propuestas han sido agilizar la necesidad de implementación de una receta electrónica interoperable entre todas las CC. AA. y la creación de la historia única del paciente, posibilitando así el acceso al historial del visado en casos de pacientes desplazados; promover la solicitud inicial del visado electrónico desde hospitales para disminuir al máximo las posibles incidencias; o establecer criterios uniformes y elaborar modelos de informes clínicos para el visado, fundamentalmente en determinados grupos específicos de amplia utilización, consensuados entre inspectores y médicos prescriptores.

Por último, los profesionales consultados a nivel territorial plantean unificar criterios de la receta en formato papel, ya que con la electrónica existe interoperabilidad y no sería necesario; crear una comisión con representantes en las CC. AA. que permita una comunicación fluida con el Ministerio de Sanidad para solucionar problemas en torno a posibles diferentes interpretaciones sobre las indicaciones financiadas para el visado de medicamentos; y solicitar al Ministerio reducir el número de medicamentos y/o productos que requieran visado de inspección.

Documento de Consenso

 Tras debatir los diferentes puntos de vista en torno a la problemática y las posibles soluciones sobre esa variabilidad territorial en materia de visado de inspección, los asistentes a la II Jornada FAISS acordaron la elaboración de un Documento de Consenso con el que se unifiquen los diferentes criterios autonómicos en la aplicación del visado. Dicho documento recogerá todas las propuestas surgidas tanto de las conclusiones del encuentro de septiembre como de las opiniones de esa reciente encuesta autonómica, junto al resto de aportaciones surgidas de esta II Jornada. Tras su debate y aprobación, será presentado al Ministerio de Sanidad, a las autoridades autonómicas y al resto de profesionales sanitarios relacionados con el visado.

Para la elaboración del contenido del documento definitivo, al final de la Jornada se constituyó un Grupo de trabajo formado por representantes de la mayoría de las CC. AA. presentes