Redacción.- Diversos especialistas de hospitales de la Comunidad Valenciana han participado en una jornada para dar a conocer el Proyecto IPRM (Ingresos por Problemas Relacionados con Medicamentos), organizada por la Sociedad Valenciana de Farmacia Hospitalaria y la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria. Dicho proyecto, se ha implantado en la Comunidad Valenciana para prevenir ingresos hospitalarios que se producen a causa de los fármacos. Concretamente, en este plan participan especialistas de las áreas de salud 4, 7, 8, 11, 13, 14, 15 y 16, y de los hospitales Arnau de Vilanova, Malvarrosa y General de Valencia, Villajoyosa, Gandía, Elche, San Juan, Requena, Alcoy, Onteniente, y Jàtiva.

La mayoría de los problemas relacionados con los medicamentos (PRMs) son vistos y corregidos por los médicos de cabecera o por los médicos de hospital en las consultas externas, aunque los más graves, se ven en las urgencias de los centros hospitalarios.Con la implementación del Programa IPRM se trata de establecer un sistema de comunicación con los médicos de cabecera y/o farmacéuticos de oficina y difundir entre ellos el conocimiento adquirido a través de los casos detectados con el fin de evitar en lo posible la repetición de eventos similares.

Esta herramienta permite, por un lado, mejorar la formación de los profesionales sanitarios y, hacer más fluida la comunicación entre los profesionales de Atención Primaria y los de Especializada. Además, los residentes de Medicina familiar pueden rotar por el Servicio de Farmacia de los hospitales con el fin de conocer de primera mano problemas relacionados con medicamentos con los que después se enfrentarán. Asimismo, con este proyecto se dota de una herramienta a los farmacéuticos de Atención Primaria para una mejor integración en el proceso asistencial y se establece un punto de encuentro para el abordaje coordinado de la problemática fármaco-terapéutica.

Fases del programa

El Programa IPRM tendrá tres fases de actuación: detección, análisis y registro y actuación. Así, en la primera de estas fases se procederá a la notificación voluntaria por parte del personal sanitario para, a continuación, revisar en los manuales de urgencias si se trata de diagnósticos alertantes o diagnósticos explícitos y consultar las bases de datos HIGIA o IRIS.

Posteriormente, en el análisis y registro, y sobre la historia clínica del paciente, se verá con el criterio del médico, si se puede fijar una relación directa entre el problema detectado y un medicamento concreto. En esta fase, en la que intervienen tanto farmacéuticos como médicos, se procederá también a registrar las conclusiones obtenidas en una base de datos.

El ciclo se cierra con la fase de actuación, enfocada a prevenir la repetición de eventos, dando a conocer a los agentes implicados en el programa la información obtenida. La transmisión de estos conocimientos se podrá hacer de manera colectiva, a través de sesiones conjuntas con los médicos del hospital, de Atención Primaria y farmacéuticos comunitarios, o individualmente, notificando por escrito el problema detectado al médico de cabecera del paciente y/o a su oficina de farmacia.