El cáncer es una de las mayores causas de muerte con un estimado de 18 millones de casos de cáncer en todo el mundo. Para 2023, la OMS estima que el cáncer en México, supere una tasa de mortalidad del 14 por ciento.

Los tres tipos de cáncer con mayores casos de muerte en México son: el de mama, pues durante 2020 se registraron más de 7 mil muertes y cerca de 29 mil casos. Mientras que en segundo lugar, se encuentra el cáncer de pulmón, que cobró la vida de más de 6 mil personas.

En tanto que el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), señala al cáncer de próstata como el tipo de cáncer más mortífero entre los hombres mexicanos (9.8 muertes por cada 100 mil hombres).

Detección temprana en tratamientos contra el cáncer

La Sociedad Mexicana de Radioterapeutas (SOMERA) recomienda modificar o evitar los factores de riesgo clave, la detección temprana y un adecuado tratamiento. Lo anterior puede reducir el número de muertes causadas por cáncer. Además, destaca el tratamiento de la radioterapia como un método para combatir el cáncer.

La radioterapia utiliza rayos de alta energía o partículas para destruir las células cancerosas. Dependiendo de la etapa del cáncer y de otros factores, se puede utilizar la radioterapia.

Por ejemplo, la Sociedad Americana del Cáncer recomienda la radioterapia como tratamiento inicial para tratar el cáncer de próstata. Sobre todo en casos donde el cáncer aún está únicamente en la glándula prostática y que es de bajo grado.

Si el cáncer es avanzado, la radioterapia puede ayudar a mantener el cáncer bajo control, además de prevenir o aliviar los síntomas.

Tipos de radioterapia

Los tipos principales de radioterapia usados para el cáncer de próstata son:

  • Radioterapia de rayo externo
  • Braquiterapia (radiación interna)
  • Radiofármacos
  • Medicamentos inyectables que contienen radioactividad
  • Radioterapia de rayo externo

 

En el caso de la radioterapia de rayo externo, se puede usar para tratar de curar los cánceres en etapas más tempranas, o para ayudar a aliviar síntomas, como es el caso del dolor en los huesos si el cáncer se ha propagado a áreas específicas de los huesos.

Por lo general, los pacientes reciben tratamiento de radioterapia por cinco días a la semana durante un periodo determinado. Cada tratamiento dura solo unos minutos, aunque el tiempo de preparación para su aplicación tiene mayor duración.

Las técnicas más nuevas de radioterapia de rayos externos enfocan la radiación con más precisión en el tumor. Lo anterior permite que los médicos administren dosis más altas de radiación al tumor a la vez que se reduce la exposición de radiación a los tejidos sanos adyacentes.