Impulso a la atención rural en Galicia. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Asociación de Médicos Gallegos (ASOMEGA) han convocado una beca anual para impulsar iniciativas de naturaleza asistencial, docente o de investigación encaminadas a mejorar la asistencia sanitaria en el medio rural gallego. Incluyen las mejoras en el contacto y seguimiento de pacientes en este ámbito. Esta iniciativa cuenta con la financiación de Laboratorios BIAL.

Antonio Fernández-Pro Ledesma, presidente de SEMG, ha comentado que el objetivo es «reconocer e impulsar la labor que realizan los profesionales de la Medicina rural». «A pesar de las dificultades, consiguen con su esfuerzo hacer llegar la atención que necesitan los ciudadanos que viven en la ‘España vaciada’. En este caso, en el ámbito rural gallego. Incluso en épocas como la actual, con la crisis sanitaria que estamos viviendo debido a la pandemia de coronavirus».

Precisamente, con la Beca de Medicina Rural SEMG-ASOMEGA se persigue promover el conocimiento, mediante proyectos de investigación, de aspectos relacionados con la promoción de la salud, la prevención de enfermedades o su mejor atención en el medio rural gallego, así como la promoción del autocuidado y la educación para la salud, en cualquiera de sus modalidades.

Atención rural en Galicia

En la misma línea, Carlos Bastida Calvo, presidente de SEMG en Galicia, ha defendido la promoción de la salud en el medio rural gallego, mediante el desarrollo de intervenciones comunitarias relacionadas con la misma. Otro aspecto muy importante que pretende cubrir la Beca de Medicina Rural SEMG-ASOMEGA es la formación sanitaria de los futuros especialistas en Atención Primaria, completando su formación con la adquirida con su estancia en el ámbito rural.

Pilar Rodríguez Ledo, responsable de Docencia e Investigación de la SEMG, ha considerado necesario poner en marcha iniciativas como esta beca. Según ha indicado, está encaminada a reconocer y mejorar la asistencia en el medio rural. También sirve para estimular una visión positiva hacia la Medicina rural y que los futuros médicos quieran trabajar y permanecer en este ámbito profesional. El periodo formativo de rotación rural tiene que verse como una oportunidad de mejora. Permite el cuidado continuado e integral del paciente, su familia y la comunidad en un entorno de máxima cercanía y accesibilidad, ha dicho. Para conseguirlo, según Rodríguez Ledo, se requieren mejores condiciones de trabajo, una mayor motivación profesional y una más completa capacidad de resolución. Además, se debe potenciar también su desarrollo en el desempeño, así como su desarrollo académico, para compensar las dificultades para el profesional.