La dieta Paleo es una dieta rica en proteínas y fibra, que evita por completo los alimentos procesados. Pero no sólo eso, también prohíbe el café, los cereales y los lácteos.  Es por ello que ha creado algunas controversias, ya que hay importantes deficiencias en la dieta Paleo.

Cabe recordar que estas e ideó con la intención de emular a nuestros más remotos antepasados, allá por el Paleolítico, centrándose en lo que nuestros ancestros comían, que era lo que tenían a su alcance.

Sin embargo, esta teoría tiene sus matices. Así lo expone Nùria Paredes, especialista en Medicina General del centro médico de MGC Mutua. “Los defensores de esta dieta alegan que nuestra genética sigue siendo la misma que hace 10.000 años, Por ello, adoptar los hábitos dietéticos de los prehistóricos es bueno para nuestra salud. Por el contrario, hay investigaciones que aseveran que tanto nuestros cuerpos como los de los animales, así como las plantas que comemos han evolucionado con el tiempo. Un ejemplo de ello es que hemos desarrollado una tolerancia a la lactosa en los lácteos. Además se da por hecho un mejor estado de salud de nuestros antepasados, cuando en realidad contaban con casi la mitad de esperanza de vida.

Es por ello que si bien comer menos alimentos procesados, azúcar y sal está en la línea de las mejores prácticas alimenticias, restringir otros alimentos puede tener complicaciones. De esta forma, es cierto que esta dieta puede ser buena para adelgazar, pero no es una dieta equilibrada. Además, es igualmente posible perder peso con un régimen equilibrado, que contenga legumbres, lácteos y cereales integrales.

Deficiencias de la dieta Paleo

De esta forma, Nùria Paredes señala algunos de los inconvenientes y deficiencias de la dieta Paleo, centradas en esta falta de nutrición equilibrada. Para empezar, la experta argumenta que igualmente la dieta paleo puede ser rica en grasas saturadas. “Comer con moderación alimentos como carne, pescado, huevos y frutos secos puede ser beneficioso. Pero ingerirlos en abundancia puede suponer un exceso de grasas saturadas que, con el tiempo, pueden dañar los riñones y añadir presión al corazón”.

El hecho de ser tan restrictiva, además, supone un difícil seguimiento a largo plazo y la necesidad de una formación. “Muchos seguidores de la dieta reportan baja energía, mal aliento y problemas digestivos, lo que complica aún más seguirla.

Todo ello puede desembocar en deficiencias nutricionales. No obstante, suprimir los lácteos y los cereales integrales es suprimir buenas fuentes de fibra, calcio y vitamina D. Esto va en detrimento de la salud a largo plazo, dada la importancia de la vitamina D y el calcio para la salud cardíaca, los huesos y el sistema nervioso. Por todo ello la experta concluye con la necesidad de consultar con un especialista antes de realizar una dieta de este perfil para que pueda asesorarnos para evitar caer en deficiencias en la dieta Paleo.